Una vez más la Carrera Panamericana recorrió los caminos nacionales durante siete intensos días, comenzando el 16 de octubre en Tuxtla Gutiérrez, sede que no veía el arranque después de varios años y que había visto renacer la competición en su nueva etapa a partir de 1988.
La ruta del contingente cruzó el país, pasando por Chiapas, Oaxaca, Distrito Federal, Estado de México, Morelia, Guanajuato y Zacatecas, para terminar en Durango el 22 de octubre.
Miles de aficionados pudieron deleitarse con más de 70 joyas automovilísticas fabricadas entre 1940 y 1972, en una competencia sin igual. En sus filas se destacaron los Studebaker, Porsche 911 y 356, Ford Mustang, Renault, Volvo, Triumph TR4 1963, entre otros clásicos.
La justa contó con 200 participantes, entre pilotos y navegantes, de 11 países, incluyendo Checoslovaquia, Alemania, Austria, Inglaterra, Francia, Estados Unidos y por supuesto varios pilotos mexicanos.
Se recorrieron 3,400 km de espectaculares vistas escénicas y los autos llevaron una velocidad promedio de 200 km/h, en carreteras que habitualmente están abiertas a la circulación normal, y se contó con un “staff” altamente capacitado y con toda la experiencia de más de 100 personas.
Clasificación
Las tripulaciones participantes pusieron a prueba sus vehículos en la antigua carretera Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de Las Casas, donde decenas de personas estuvieron al pendiente de su paso para saludarlos y tomar la clásica fotografía del recuerdo.
Pero la demostración de calidez fue mucho mayor a la llegada de los pilotos al Parque Central de San Cristóbal de Las Casas, donde alrededor de 2 mil personas se dieron cita para saludar a los participantes, tomarse fotografías junto a sus vehículos y desearles éxito en el arranque de la competencia.
Justamente uno de los pilotos más solicitados por los aficionados fue el chiapaneco Jorge Pedrero, quien regresó a la competición automovilística de la cual ya se había retirado, por lo que dijo estar emocionado tras la clasificación en la que probó su vehículo y, de acuerdo con sus tiempos, pronosticaba figurar en los primeros lugares.












