Con todo el dolor de su corazón rojinegro, Daniel Osorno admite que el Atlas sigue en primera división casi por mandato divino. No solo por su mediocre Clausura 2020 sino por los malos torneos en los que ha arrastrado el prestigio, entre adeudos económicos y la constante pelea por el no descenso.

“Sí (hubiera descendido el Atlas este torneo), y duele porque no hacen bien las cosas, se quedan gracias a los privilegios del Futbol y de los seis años sin descenso. (Se quedan) posiblemente por intereses de la Federación (Mexicana de Futbol)”, lamentó Osorno, uno de los mejores artilleros en la historia de los Zorros (66 goles).

De igual modo, el exmediocampista reprochó que parte de la crisis de su querido Atlas se debe a las administraciones pasadas, que han minimizado la identidad del club con 103 años de vida.

“Hace falta una autocrítica estricta, que lleven realmente el escudo atrás, las administraciones llegan y no saben lo que significa la afición rojinegra. (Esta administración, Grupo Orlegi) debe cambiar la página; la gente se cansa”, declaró.

“En la Academia de jóvenes se ha perdido mucho beneficio, antes sobresalían e iban a selección unos seis jugadores, se descuidó la formación por tantos cambios de dueño”, agregó el campeón de la Copa Confederaciones 1999.

Pero en Osorno queda un dejo de nostalgia por haber pertenecido a una inolvidable camada rojinegra, con todo y su final perdida en penaltis, contra el Toluca, en el Verano 99.

“Me tocó una época bonita, una generación muy buena, con el técnico Ricardo La Volpe, era un equipo que gustaba, de mucho respeto de local y visitante, uno se divertía. Ya no es como antes”, señaló.