Pistones corta el vuelo a Halcones

Pistones corta el vuelo a Halcones

En el que fue uno de los grandes juegos que marcó la quinta fecha del Campeonato Municipal de Softbol, la novena de Pistones consiguió sacarse la “espinita” que tenía con Halcones, debido a que semanas atrás los “emplumados” les propinarán una dolorosa derrota en el diamante sintético de Caña Hueca.

En esta ocasión, las cosas fueron distintas: Pistones, en “extra innings”, alcanzó una valiosa victoria 15-8. Duelo tremendo de lanzamientos y bateo fue lo que ambos equipos brindaron en el primero de los dos juegos correspondientes a la primera fuerza. Desde el pasado 9 de mayo, los “émbolos” tenían la vista en este nuevo choque con Halcones, y con la concentración a tope alcanzaron su objetivo.

Es importante recordar que en el caso de la máxima división del Softbol tuxtleco, solamente cuatro equipos se inscribieron en tiempo y forma, por lo que la directiva decidió que con ese número de participantes el campeonato se juegue a tres vueltas. Después de intercambiar la delantera durante todo el encuentro, llegaron igualados a siete carreras al final de las entradas, por lo que fueron necesarios los “extra innings”.

En total fueron nueve episodios los que se disputaron, y en los dos últimos, Pistones impuso condiciones, obteniendo una ventaja definitiva de siete carrera. Mateo Velázquez alcanzó la victoria y José Ríos cargó con la derrota.

Frenan su producción

Otro de los partidos que dejó un buen sabor de boca fue el protagonizado por Calaveras y Dodgers. Los últimos llegaron como amplios favoritos, pues en sus anteriores compromisos habían ganado por nocaut; sin embargo, los “esqueléticos” les pusieron un freno significativo a su producción, aunque no pudieron evitar ser derrotados.

Dodgers pasó apuros por primera vez en el torneo, ante un voluntarioso equipo de Calaveras, tanto que fue la primera vez que jugaron las siete entradas completas. Pese a lo laborioso que resultó, los “angelinos” se llevaron el triunfo por 3 carreras a 0, para mantener el invicto en la segunda fuerza.