Bajo las medidas pertinentes que dicta la actual época de pandemia, la Asociación de Pelota Vasca del Estado de Chiapas (Apvech) pudo celebrar la IV Copa Chiapas de Frontenis, la cual representó el regreso de los certámenes de carácter nacional para el organismo.
Pelotaris de prestigio y jugadores locales compartieron durante dos días los frontones del Parque Recreativo Caña Hueca de esta capital, para dar vida a un certamen largamente esperado, el cual no había podido realizarse hasta ahora debido a las restricciones originadas por la pandemia del coronavirus.
Hoy, en condiciones sanitarias más favorables, la Apvech retomó la organización del certamen que ofreció una bolsa de 50 mil pesos en premios a repartir entre los ocho mejores binomios y con un balance en general positivo, según lo consideró el presidente de la agrupación, Oswaldo Henry Ramírez Córdova.
“A pesar del contexto actual de la pandemia, que todavía no estamos al cien por ciento, creo que fue una asistencia positiva, hablar de 26 parejas es algo muy bueno”, aseguró.
En este sentido, dio a conocer que se contó con la presencia de duplas procedentes del estado de Tabasco, Ciudad de México, Estado de México, Tamaulipas y Jalisco, y entre los jugadores más destacados estuvieron: Luis Molina Villavicencio, campeón panamericano —y quien es además es subcampeón del mundo—, así como Alan Cerecedo, pelotari también con etiqueta de subcampeón mundial y bicampeón nacional.
También asistió a la competencia el tapatío Isaac Pérez Pérez, subcampeón mundial que hace unos meses estuvo representando a nuestro país en España, así como Isaac Cruz Torres, delantero de la Selección Mexicana de Frontenis.
“Con este evento cerramos el año, es el evento estrella de la asociación, es un evento de carácter nacional y nos preparamos para entrar con todas las fuerzas al año 2022, que se espera pueda haber una actividad mayor”, añadió el directivo.
Pese al gran nivel de la competencia, el dirigente reconoció que el balance del 2021 para el frontenis dejó sentimientos encontrados al organimo, derivado de los estragos causados por el covid-19.
“Definitivamente, es un balance negativo en términos generales de la vida, porque muchos compañeros deportistas se nos adelantaron; sin embargo, en el ámbito deportivo es un momento de reflexión para replantearnos los objetivos, diseñar las estrategias y fortalecer el trabajo del año 2022, que es cuando estaremos retomando las actividades y todo el nivel deportivo”, sentenció.












