La gimnasta estadounidense, Simone Biles, expresó su preocupación por el estado en el que varios deportistas (incluida ella) llegarán a los Juegos Olímpicos de Tokio, tras su postergación por el brote del coronavirus.
Según dijo, el desgaste será mayor en el aspecto mental que en el físico, durante el año adicional de preparación para la máxima justa. “Físicamente, no tengo dudas de que mis entrenadores me pondrán en forma, pero mentalmente, alistarse otro año, pienso que eso me pasará factura a mí y a la mayoría de los atletas”, consideró, en una entrevista con la cadena NBC.
La multicampeona olímpica justificó su comentario en su experiencia dentro de la élite del deporte y presagió cómo serán los siguientes meses. “Mentalmente, tenemos que mantenernos en forma tanto como en mi físico. Eso será un enorme factor en lo que viene, escuchar a nuestro cuerpo y a nuestra mente”, añadió.
Biles, de 23 años de edad y quien es considerada la mejor gimnasta de todos los tiempos, reveló que por ahora su práctica consiste en rutinas llevadas a cabo desde su hogar.
La ganadora de cuatro medallas de oro en los Juegos de Río 2016, poseedora de 30 entre Olímpicos y Campeonatos del Mundo, reveló que le lloró al enterarse que se posponía la competencia, aunque aceptó que fue lo correcto.
“Estaba entrenando en el gimnasio, porque permitían 10 personas al interior. Fui al ‘locker’ entre rutinas y vi un mensaje; no sabía cómo sentirme. Me senté y lloré, pero al final era la decisión correcta. Tenemos que asegurarnos de que todos en los Estados Unidos y en el mundo estén sanos y a salvo. Fue duro pero está bien”, concluyó.












