Procesos para ser árbitro de primera división

Procesos para ser árbitro de primera división

Más allá que el árbitro en el Futbol mexicano está lejos de ser un personaje respetado, existe una demanda importante por llegar a ser uno de ellos en la categoría élite, para lo cual se pueden invertir entre ocho y nueve años para dar el salto a la primera división.

Con 73 años de historia, el Colegio de Árbitros de la Ciudad de México ha sido el encargado de forjar a gente como Armando Archundia, entre otros cientos de silbantes que han destacado no solo a nivel nacional, sino también en el ámbito internacional.

Su hoy presidente, el exsilbante Alfredo Torres Garibay, señaló que para convertirse en un colegiado es necesario cumplir con los requisitos que piden en la convocatoria que lanzan, y que se “recomienda” que estudien una licenciatura.

Explicó que prepararse a nivel universitario “es una sugerencia que se le hace porque la carrera es corta y en su momento si no llegan a tener los resultados en el Futbol profesional tendrían una carrera académica”.

Para convertirse en un árbitro, se debe tomar el curso que dura un año que está dividido en dos módulos de seis meses cada uno, pero eso no basta para convertirse en silbante, sino que todavía existe una última fase.

“Implementamos la materia de arbitraje y esta generación de árbitros que va a emanar del Colegio Nacional de Árbitros van a tener una experiencia basta en las diferentes ligas del sector amateur de muy buen nivel”, afirmó.

Luego de cumplir con ese proceso, Garibay explicó que “tienen que pasar un último filtro que es la entrevista con la Comisión de Árbitros y el más importante las pruebas físicas que una vez que sean aprobados de forma automática pasan a tomar parte del panel de árbitros de tercera y segunda división”.

El interés por ser un nazareno en el balompié nacional no es exclusivo de los hombres, sino que esta escuela también forja a mujeres que quieren emular a las hermanas Virginia e Isabel Tovar, las pioneras en este tema.