Cantera inagotable de boxeadores profesionales, México busca en Río de Janeiro recuperar la gloria olímpica de sus púgiles, tras 16 años de sequía que los seis atletas bajo las órdenes del “Profe” Bonilla quieren por fin atajar.
“En la vida tenemos nuestro momento y en las peleas de Boxeo igual. Les digo a los chicos: muéstrate como eres en el ring y saca tu agresividad y combatividad. Lo importante es dejárselo todo”, explicó Francisco Bonilla, entrenador de la selección.
Bajo sus órdenes se ha logrado ya un objetivo que no se repetía desde Sídney 2000: clasificar a seis deportistas para los Juegos. Un hito que puede traer buenas noticias, pues siempre que México clasificó a seis púgiles (Los Ángeles 1932, Los Ángeles 1984, Seúl 1988) obtuvo una medalla, la última de ellas la de Christian Bejarano (bronce) en la justa en Australia.
“Les digo a los chicos que no piensen en medallas, que se concentren en la primera ronda, porque hoy no hay cenicientas. Pero me enorgullece que cuando a Cuba o Rusia le toca México se preocupan. Saben que el mexicano sale a darlo todo”, dijo Bonilla, entrevistado en la Villa Olímpica, donde comparte departamento con sus seis atletas en vísperas de comenzar la competición.
Atrás quedan meses de preparación con ejercicios en la montaña (para ganar mayor flujo de oxígeno) y a nivel del mar, aislamiento de la prensa y concentración absoluta, una fórmula necesaria para llegar al éxito, explica Bonilla, a quien todos llaman “Profe”.
“Cuando el ego del boxeador se dispara empiezan los malos augurios”, explicó el entrenador, que ha trabajado concienzudamente para el grupo de seis boxeadores forme un grupo compacto.












