El viaje a Japón bien podría adelantarse unos días para América. Los Pumas se encargaron de destrozar la historia reciente y a las Águilas de un muy tímido Ignacio Ambriz al golear 0-3 en el Azteca para dar un zarpazo que tiene magnitudes de Final y que dejó un aroma a tierras asiáticas en el Azteca.
Los universitarios se sobrepusieron a un error arbitral y aprovecharon las pésimas decisiones de Pablo Aguilar y Miguel Samudio, quienes sabedores de que tenían una amonestación, entraron de forma imprudente para dejar a su equipo con nueve hombres y el camino libre para que los felinos mataran la eliminatoria.
Clave fue el trabajo de Ismael Sosa, quien provocó ambas expulsiones y luego convirtió el primer tanto al ganarle la espalda a unos muy inocentes Erick Pimentel y Miguel Samudio, para solo empujar la pelota y dejar sin oportunidad a Moisés Muñoz.
El partido estaba por reanudarse cuando Michel Arroyo empujó a Ismael Sosa, pero el árbitro le sacó la segunda amarilla a Samudio y entonces el puma olió a su presa y no la dejó ir viva. En un contragolpe cayó el segundo gol de Pumas cortesía de Gerardo Alcoba, quien se integró al ataque, y minutos después Eduardo Herrera puso una losa que luce aplastante al marcar un golazo con la cabeza a centro del “revulsivo” Ludueña para dejar la ventaja en tres goles.












