Pumas de la UNAM protagonizó un 2015 bastante aceptable en términos generales, fue una muestra de que la continuidad puede rendir frutos, aunque la obtención del octavo título se esfumó.
En el Torneo Clausura 2015 no alcanzó Liguilla, los errores y algunos malos juegos le costaron, además de la poca respuesta de los refuerzos, salvó el uruguayo Gerardo Alcoba, así que el técnico Guillermo Vázquez no cumplió con los objetivos.
La prensa como es habitual colocaba al estratega fuera del cuadro auriazul, no así la directiva y se le dio el voto de confianza, más la posibilidad de elegir algunos refuerzos en posiciones clave para recomponer la situación.
Para el Torneo Apertura 2015 el equipo del Pedregal dio un giro de 350 grados, llegaron Fidel Martínez para apuntalar el ataque, Marcelo Alatorre en defensa y al mediocampo lo nutrió Alejandro Castro para redondear la base del plantel.
De ese modo Pumas inició el certamen de una forma prometedora al golear a Monterrey, aunque nada era creíble ya que en pretemporada hasta había sido goleado en CU por Querétaro.
No obstante el camino auriazul siguió con la cosecha de victorias pero todo parecía acabar en un sueño con dos derrotas seguidas, en Puebla y Toluca, para poner en duda el funcionamiento del equipo.
Fue una realidad que le costó a Pumas ser visitante, pero en casa regresó la fortaleza, la garra y en ocho juegos sólo Jaguares de Chiapas lo venció, así que a tambor batiente se clasificó a la Liguilla, lo hizo líder por primera ocasión en un torneo corto.
La esperanza de la octava estrella creció aunque había clubes con planteles más completos, América o Tigres de la UANL por ejemplo, pero ser el equipo más goleador daba, sin duda, buenas señales.
Pero en la Liguilla, Universidad Nacional fue el claro ejemplo de que en la fiesta grande es otro certamen, tal vez ningún club en el Futbol mexicano había sufrido tanto para imponerse a sus rivales.
Se midió a Veracruz en cuartos de final y lo superó con polémica arbitral y gracias a la posición de la tabla. Esa actuación le generó dudas y frente al América en semifinales le resto crédito.
Sin embargo contra las Águilas, Pumas fue un club que simplemente supo aprovechar los errores del rival para imponerse por global de 4-3 en una serie en la que los azulcremas sufrieron cuatro expulsiones, lo que no fue culpa de los universitarios, que así llegaron a la final con muchas dudas.
En la gran final estaría Tigres, la mejor plantilla del Futbol mexicano y que alcanzó dicha instancia de manera más sencilla, por lo que de inmediato nadie dio un peso por UNAM y eso quedó confirmado en la final de ida con el 3-0 en contra. Mas que el marcador, el Futbol que desempeñó Pumas fue muy pobre, en CU se esperaba lo peor, imposible parecía que se diera una remontada histórica.
Pero ese domingo 13 de diciembre le salió todo a Pumas, o casi todo, ya que fue capaz de mostrar su eficacia y aunque no tuvo un dominio avasallador, logró empatar la serie y hasta responder a las adversidades para acabar la gran final 4-4 durante el tiempo reglamentario y los tiempos extra.
Los auriazules demostraron garra, entrega, sacrificio y determinación para cerrar con dignidad el torneo y forzaron a los penales, donde ahí erraron Fidel Martínez y Javier Cortés, pero por lo visto Pumas se despidió como un campeón sin corona.
El Apertura 2015 quedará en el recuerdo por esa final, y a los seguidores universitarios no se les olvidará que fueron superlíderes, clasificaron a la Copa Libertadores de América 2016 y a la Liga de Campeones de la Concacaf 2016-2017.
Con más alegrías que con disgustos, Pumas, uno de los cuatro clubes populares del Futbol mexicano resurgió en el mapa, sin ser campeón pero dejando buena cara, misma que tratará de mantener en un nuevo año, que de igual forma luce con mucha ilusión.












