Aunque apenas se trató de la jornada dos del Torneo Apertura 2018 de la Liga MX, Pumas de la UNAM venció 5-3 a Necaxa, en un partido variado, con emociones y que quedó para la memoria.
Ambas escuadras tuvieron un arranque prometedor en la campaña y este domingo en CU no defraudaron, con sus argumentos mostraron destellos de buen futbol para preocupar la meta rival en un compromiso equilibrado con repartidas emociones.
Rayos tuvo soltura, cero preocupaciones, como la juventud que representa su técnico Marcelo Michel Leaño, de apenas 31 años de edad, aunque a veces ese exceso de confianza pusiera en predicamentos a su defensa con balones retrasados muy comprometidos.
Los chilenos necaxistas fueron un dolor de cabeza para la zaga auriazul, sobre todo para el argentino Brian Fernández. Y fue el pampero quien tuvo buena movilidad al ataque y habilitó a Dávila para que los rojiblancos, hoy vestidos de negro, se pusieran 1-0 sin problemas.
El Club universitario se agarró de jugadas a balón parado para preocupar al portero Hugo González y por esa vía llegó el golazo de Alan Mendoza, quien de volea remató un recentro de Alejandro Arribas tras un saque de esquina para el 1-1.
Matías Fernández adelantó de nuevo a Rayos 2-1 con ejecución de tiro de libre a poste de Saldívar, quien se vio sorprendido en una acción en la que podía hacer más.
Ventura Alvarado no se habló con su portero, regresó de cabeza el balón y el regalo con marco abierto fue para Carlos González, quien hizo el 2-2, un gol a su exequipo que no festejó por respeto.
El nerviosismo siguió en el arquero local y así se apreció en otro tiro libre de Matías Fernández, mal medido que para fortuna de Pumas pegó en el horizontal. Instantes después Dávila perdonó sólo dentro del área, en otra llegada de Necaxa.
Luego de manera inmediata lo que desaprovechó Rayos lo celebró la escuadra auriazul cuando Felipe Mora bajó el balón, Carlos González lo dejó pasar y Martín Rodríguez sacó disparo cruzado que valió el 3-2 de Pumas.
Los de casa explotaron su momento con otro golazo, el 4-2, obra de Alan Mozo, quien desparramó a tres defensores, le entró un ataque de habilidad para acabar su buena jugada venciendo a Hugo González.
Pero Rayos no se bajoneó, en un pestañeo Víctor Dávila sin ser muy alto recortó distancias 4-3 con cabezazo certero. El juego seguía abierto, atractivo pero esa ventaja ya no la perdería el conjunto universitario, incluso la aumentaría 5-3 en buen riflazo del guaraní González que ahora sí celebró, “para que la cuña apriete”.












