Quintero, estandarte de la talla baja

Quintero, estandarte de la talla baja

El deporte regala historias de vida y superación de toda índole, pero pocas tan únicas y ejemplares como la de Ismael Quintero Arzate, quien a sus 38 años de edad ha trabajado fuerte para cumplir un sueño que tuvo desde niño: jugar al Futbol y representar a su país.

Con su 1.12 metros de estatura, el exluchador y profesional de los medios de comunicación sorprende con su velocidad, regate y precisión con el balón, talentos que lo motivaron a responder a una convocatoria para formar parte de la selección mexicana de Talla Baja hace poco más de dos años.

Al cabo de varias concentraciones y viajes a diferentes partes del país —en medio de la difícil situación por la pandemia— Ismael cumplió el sueño de quedar en la lista final de seleccionados y viajar a Perú para disputar la Copa América de Talla Baja, en la que logró un digno tercer lugar.

En entrevista para “Cuarto Poder”, el playera 27 del Tri (número que porta en honor a su ídolo, Carlos Hermosillo) compartió su sentir sobre lo vivido y cómo espera que sus experiencias impacten para bien en la gente pequeña.

¿Qué experiencias te dejó la Copa América de Talla Baja?

Me dejó como experiencia saber que lo que yo pensaba hace mucho tiempo, que tenía cualidades para el Futbol, hoy puedo decir que sí las tengo, obviamente enfrentando a otras personas con mi misma condición. Jugué Futbol con mis compañeros de la prensa y con los compañeros de la escuela, y creía que tenía nivel para poder hacerlo, pero nunca iba a tener un parámetro real de si tenía o no el nivel. Sin embargo, con esta Copa América, esa experiencia me deja: que no solo me gusta el Futbol sino que sí sé hacerlo.

¿Cómo calificas la participación de México en su primera vez en este torneo internacional?

Como excelente, la verdad; llegamos literalmente como el equipo débil, así nos veían todos. Obviamente, sí nos dolió perder dos veces con Argentina, y las dos veces por goleada. Al final, no es conformismo, pero el único que nos ganó es el campeón y en la final Argentina también goleó 5-0 a Paraguay, entonces eso nos deja un poco más tranquilos, que por encima de nosotros solo estuvo Argentina, porque aunque no enfrentamos a Paraguay, estoy seguro de que les hubiéramos dado batalla a ellos y a Brasil, con el que no coincidimos (en el grupo).

¿Cómo te sentiste tú al estar en un evento así?, ¿cómo calificas tu participación?

Me sentí contento. Me siento satisfecho porque no me quedé con nada. Hoy no estoy diciendo “qué tal si hubiera hecho esto”. Todos los que fuimos a la Copa América, y de manera personal, lo dimos todo con pasión. De hecho, hay narraciones de compañeros de Perú, que ni siquiera los conozco, que hablan del número 27 como alguien que va a correr, que va a pelear cada balón, y eso fue lo que hice: correr tras cada balón, pegarle.

Me siento muy contento y muy satisfecho conmigo mismo, de mi rendimiento. De cinco partidos que jugué, en cuatro puse dos asistencias para gol. Y en la mayoría de los partidos, el profe (Miguel Vázquez Popoca) me metía para ponerle calma, porque junto a otros dos compañeros somos los que tenemos más edad.

¿Qué crees que deba hacer México para aspirar al título cuando vuelva a participar?

Primeramente debemos trabajar más en equipo y tener entrenamientos más continuos. La selección de Guatemala entrenaba cada fin de semana. La desventaja que tenemos es que la mayoría de los jugadores somos de fuera; eso complicó todo, pero teniendo patrocinadores y recurso se facilitaría más ir a entrenar cada ocho días a la Ciudad de México. Y del equipo que fue, tener unos tres refuerzos con estatura similar a la de los argentinos para poderles competir en lo físico.

Después del tercer lugar que lograron, ¿qué te ha parecido el reconocimiento público hacia este equipo?

Nos estamos dando cuenta de la magnitud de lo que hicimos, porque como lo he dicho, este equipo no se ha formado únicamente de amigos o de jugar una cascarita, sino que durante un año y medio entrenamos como jugadores profesionales. Todos los días tuvimos que entrenar, llevar una dieta, pláticas de psicología, teníamos una fisioterapeuta, y todo ese reconocimiento tiene que ser, independientemente de que no hubiéramos traído una medalla, por el gran esfuerzo que hicimos todos, y más porque al final de cuentas aportamos más del 80 por ciento para ir a Perú, y este reconocimiento es la cereza en el pastel de todo el trabajo que hicimos; demostrar que la Talla Baja no solamente es para espectáculo sino que se puede hacer mucho más.

El reconocimiento público nos da las herramientas para que la gente voltee a vernos, porque detrás de estos futbolistas profesionales hay personas con trabajo, padres de familia, estudiantes, muchas personas que habían estado quizás sin ser visibilizadas, y a través del Futbol hoy saben que detrás de esa persona hay un hijo, un papá, un esposo, un universitario… El reconocimiento fue para eso, para que nos visibilizáramos.

¿Mas allá de lo deportivo, se logró avanzar en el tema de la inclusión y la visibilización para este sector de la sociedad?

Sí, más allá de todo, es visibilizar que las personas de talla baja pueden hacer muchas actividades, lo han hecho… Yo por mucho tiempo creí que era la única persona de talla baja, que no había más, y de pronto me encuentro un mundo de personas así, que son licenciados, abogados, nutriólogos, psicólogos. Que estamos aislados, cada quien en su entorno, pero ahora con el Futbol logramos hacer que la visibilización sea al cien por ciento. Y nos han ayudado mucho los medios nacionales e internacionales, nos han contactado. La verdad, es una gran respuesta y (queremos) aprovechar esta plataforma para poder seguir hablando de que estamos trabajando por la Talla Baja y no solamente por sueños personales.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos con el equipo?, ¿viene algún otro torneo internacional o partidos?

Pues ahora entramos en una situación complicada. Emitimos un comunicado hace algunos días, desconociendo a nuestra presidenta de federación (Red Nacional Mexicana de Personas de Talla Baja), Martha Santos Arroyo, porque incumplió en muchas de las cosas que nos iba a dar. Al final, pagamos la mayoría de los jugadores lo económico para poder ir a Perú. Hay muchas cosas en las que no estamos de acuerdo y que ella se aprovechó de eso. Entonces, desconocimos a nuestra presidenta. No sabemos qué vaya a pasar o qué repercusiones tenga.

En cuanto a proyectos, está el Mundial en Argentina en febrero de 2023, y hasta el momento no sabemos qué postura tomará esta señora, pero nosotros buscamos que se le desconozca y que tengamos nuestra propia Federación y sea reconocida por la Federación Internacional de Futbol Amateur (FIFA). No buscamos poder o protagonismo, simplemente buscamos que este camino como seleccionados se haga más fácil, porque no es lo mismo que los seleccionados de Argentina tengan todo el apoyo de sus autoridades y que los 20 días estuvieron concentrados, a nuestro caminar, que los 15 días restantes fueron para buscar apoyos, patrocinios, vuelos, pruebas PCR, seguros de vida y gastos médicos.

Hay mucha diferencia y consideramos que no es porque no hayan querido las personas apoyarnos sino porque no hubo una buena gestión y la presidenta siempre se cerró en ese aspecto, no quiso que metieran mano en este proyecto, impidió muchos patrocinios y por eso estamos en desacuerdo. Lo hemos manifestado a nivel internacional y nacional, le dejamos un documento al embajador en Perú; él nos ha contactado con Marcelo Ebrard y el canciller nos hará las gestiones pertinentes para poder hablar con la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y con la Comisión de Cultura Física y Deporte (Conade), y esperamos que esta situación vaya a buen puerto.

Para concluir, ¿qué mensaje le mandarías a la gente pequeña que los vio y que ahora quizás sueña con ser parte de una selección mexicana?

Que nunca dejen de soñar, que sueñen sin límites, que todo se puede lograr con paciencia, con trabajo, con esfuerzo, pero sobre todo con fe y confianza en Dios. Nunca me imaginé que a mis 38 años de edad pudiera cumplir este sueño, pero nunca es tarde. Que sigan trabajando constantemente, aunque hay días en que a la mejor uno no quisiera levantarse y entrenar, pero me he dado cuenta de que, como todo en la vida, a base de trabajo y constancia se logran las cosas.

Este reconocimiento no fue gratis, fue un año y medio de trabajo, así que lo único que puedo decir es que ahora el camino va a ser más fácil, porque ya hemos trazado junto a mis compañeros esta dirección, y de ahí la intención de hacer esta nueva federación independiente, donde los nuevos jugadores no tengan que preocuparse más que por lo deportivo, pues para todo lo demás ya hubo gente que pasó por ese camino y que no quiere que los demás sufran. Así que tienen todo nuestro apoyo para que los próximos jugadores puedan lograr no una medalla de bronce sino una de plata o de oro, y que esto sea más fácil para ellos.