Los Rayados se reencontraron con la mística internacional que los caracteriza y en una noche emocionante hasta el último minuto, obtuvo su boleto a las semifinales de la Leagues Cup tras vencer al Chicago Fire (2-1).
A pesar de las complicaciones que sufrió por la mala logística de la Leagues Cup —Rayados llegó a Chicago tan solo 24 horas antes del partido—, el equipo dirigido por Matías Almeyda volvió a demostrar el carácter necesario para ganar duelos importantes. Recuperaron la confianza en el ataque y además… en la portería. Un año después, Esteban Andrada volvió a cuidar el arco de La Pandilla.
Sabandija fue determinante en el encuentro, ya que al minuto 13 evitó el primer gol de Chicago al atajarle un mano a mano a Anton Jonsson Saletros.
Lucas Ocampos falló un pénalti al minuto 41 y a Chris Brady lo salvó el árbitro de ser expulsado, a pesar de haber sido llamado por el VAR para revisar el golpe en la cara a Hugo Cuypers.
La insistencia de Rayados por conseguir el primer tanto llegó apenas unos segundos antes de irse al descanso. Víctor Guzmán (minuto 49) cabeceó con potencia un centro de Gerardo Arteaga y adelantó al Monterrey en el marcador.
El segundo tiempo se jugó como una auténtica batalla. El Fire encontró el empate tras otro error de Ocampos en medio campo que los rivales aprovecharon con excelencia. Philip Zinckernagel (minuto 59) igualó el partido.
Monterrey tomó el gol en contra como el combustible necesario para lanzarse hacia adelante en busca del pasaje a la siguiente ronda. El instinto de supervivencia se activó y tras una serie de intentos sin éxito, una exquisita definición de Orbelín Pineda (minuto 82) les regresó la ventaja.
Rayados vuelve a las semifinales de la Leagues Cup, aún con el objetivo de obtener su pasaje a la Copa de Campeones de la Concacaf. Para eso, deberá terminar entre los primeros tres lugares del torneo.












