El amanecer de este domingo no fue uno cualquiera. Desde muy temprano, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo comenzaron a latir al mismo ritmo con la edición XXVIII de la Carrera del Parachico, una competencia que reunió a un total de 20 mil 282 atletas y que volvió a confirmar por qué es considerada una de las manifestaciones deportivas y culturales más importantes de Chiapas. Miles de corredores, familias enteras y espectadores transformaron las calles en un río de colores, esfuerzo y orgullo.
En esta edición, la carrera mantuvo su esencia incluyente con tres distancias: dos recreativas de 2 y 5 kilómetros, y la tradicional ruta competitiva de 15 kilómetros. Todas arrancaron de manera simultánea a las 7:00 de la mañana, generando un espectáculo pocas veces visto. La prueba principal tuvo su salida en las inmediaciones del parque 5 de Mayo; los 5 kilómetros partieron desde la Fábrica de Chapas y Triplay del Sureste, mientras que la distancia de 2 kilómetros comenzó en el monumento de la Chiapaneca y el Parachico. Sin excepción, todos los recorridos culminaron en el emblemático parque central de Chiapa de Corzo, donde aguardaba una meta cargada de simbolismo.
Nuevo récord
La edición XXVIII rompió todos los registros previos. Un total de 20 mil 282 atletas con folio oficial tomaron parte en la competencia, a los que se sumaron alrededor de 2 mil personas más que se integraron de manera recreativa. La cifra superó lo realizado en la edición XXVII, que ya había impuesto un récord, consolidando a la Carrera del Parachico como un evento de convocatoria masiva y creciente.
El banderazo de salida de los 15 kilómetros estuvo a cargo de Ángel Torres Culebro, presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Sofía Espinosa, esposa del gobernador Eduardo Ramírez, entre otras autoridades. No fue un acto protocolario más, ya que Ángel Torres y Sofía Espinosa decidieron sumarse al reto y completar la exigente travesía, recorriendo cada kilómetro junto a miles de corredores.
Ruta memorable
La ruta más extensa regaló postales memorables. Los competidores atravesaron escenarios naturales y urbanos que reflejan la riqueza cultural del estado, convirtiendo cada zancada en una experiencia que fue más allá de lo deportivo. A la participación de atletas chiapanecos se sumaron corredores de otros estados y del extranjero, quienes encontraron en esta carrera un espacio donde la tradición y el Atletismo conviven de manera única.
Resultados
En lo competitivo, la categoría libre varonil de 15 kilómetros tuvo como vencedor al tlaxcalteca Erick Salvador, quien mostró fortaleza y regularidad para quedarse con el primer sitio. Marcos Martínez cruzó la meta en la segunda posición, seguido por Marco Adalberto en el tercer lugar. Alexis Castillo fue cuarto, mientras que Antonio Salinas completó el top cinco en una prueba marcada por el alto nivel.
La rama femenil también tuvo acento internacional. La keniana Lea Jebiwot se quedó con la victoria, confirmando su calidad en las pruebas de fondo. María Elena fue segunda, Fátima Mora ocupó el tercer sitio, Marcela Feynos terminó cuarta y Dareka Pantoja cerró las cinco primeras posiciones, en una competencia exigente desde el arranque.
En la categoría Máster varonil, Tomás Domínguez se adjudicó el primer lugar, escoltado por Rubén Darío Aranda y José Guadalupe de Jesús. Gabriel Hernández y Juan José Robles completaron el grupo de honor. En la rama femenil, Mónica Odueotwori, de Kenia, se llevó el triunfo, seguida por Raquel Varela, Aurora González, Vianey Ortiz y Brenda Ríos.
El talento local también tuvo un lugar destacado. En la clasificación de los mejores chiapanecos, Rey Martín Guízar encabezó la lista en la rama varonil, seguido por Bryan Vázquez, Jorge Luis Guízar, Alexander Antonio y Javier Alonso de la Cruz. En la femenil, Yanet Escobar fue la mejor representante del estado, acompañada por Cindy Rincón, Cecilia López, Erika Águilar y Elizabeth González.
Premios
La premiación fue otro de los grandes atractivos. En la categoría libre de 15 kilómetros, los cinco primeros lugares recibieron 12 mil, 10 mil, 8 mil, 6 mil y 4 mil pesos, respectivamente. En Máster, los estímulos fueron de 10 mil, 5 mil, 4 mil, y 2 mil pesos, mientras que los mejores chiapanecos obtuvieron premios que oscilaron entre los 5 mil y mil pesos. Además, los primeros 10 mil corredores en cruzar la meta recibieron una medalla alusiva al evento, símbolo del esfuerzo colectivo.
Personalidades
Esta competencia es tan importante, que incluso el gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar, hizo un espacio en su agenda y participó en la competencia de 5 kilómetros, siendo uno de los atletas más esperados durante su recorrido. El mandatario habló en exclusiva con Cuarto Poder y recordó que esta fiesta es para todos los chiapanecos, por lo que afirmó estar muy feliz de haber visto a tantas personas y de haber sido parte del recorrido.
“Estoy muy contento, una ruta bastante bonita que me hizo ver a muchos chiapanecos haciendo deporte”. Además culminó con el clásico grito del municipio ya que recalcó: “¡Qué viva Chiapa de Corzo!”, finalizó.
Un trago amargo
No todo fue celebración. A lo largo del recorrido surgieron voces críticas por detalles en la organización, principalmente por el flujo de vehículos que se mantuvo activo durante la competencia, situación que generó preocupación entre varios participantes. Lamentablemente, también se reportó que una persona atropellada, un hecho que opacó parcialmente una jornada histórica y que deja lecciones importantes para los organizadores de la carrera.
Y es que durante la conferencia de presentación de este evento, (hace apenas unas semanas) el profesor Luis Rodas, miembro del comité organizador, invitó a las personas a evitar la acumulación en la salida, no obstante ahora los problemas trascendieron durante el recorrido debido a la mala organización del evento, situación que dejó un trago amargo en algunos participantes.
Fin de la fiesta
A pesar de ello, la Carrera del Parachico XXVIII volvió a demostrar su enorme impacto social. No se trató únicamente de una competencia, sino de una fiesta que reunió a miles bajo un mismo objetivo: correr, convivir y celebrar la identidad chiapaneca. Desde los corredores de élite hasta quienes caminaron los tramos recreativos, todos formaron parte de un evento que sigue creciendo y escribiendo historia.
Chiapa de Corzo volvió a abrir sus puertas al mundo y Tuxtla Gutiérrez se sumó, una vez más, a una celebración que trasciende el cronómetro. La Carrera del Parachico no solo se corre; se vive, se siente y se recuerda.












