Réferi de profesión, boxeador de corazón

Réferi de profesión, boxeador de corazón

En la vida deportiva existen quienes forjan una carrera como estrellas en diversos terrenos. Hay otras personas que tuvieron que abandonar por diversas razones dichos sueños, y también están quienes vivieron breves momentos en la disciplina de sus amores, la cual dejaron pero a la que de alguna manera continuaron ligados.

En el Boxeo chiapaneco existe el caso de un veterano y experimentado pugilista que por diversas circunstancias colgó los guantes par convertirse en réferi, algo que realiza con mucho mayor entusiasmo que en sus días como boxeador.

“El Boxeo, para mí, es herencia pura; mi padre fue boxeador. Yo no sabía quién era mi padre, no soy hijo natural de él. Mi padre fue Agustín ‘El Pirrín’ Vega”, comenta José Arturo Vega Cruz, mejor conocido Arturo Cruz Singlez, quien en la actualidad camina sobre los encordados impartiendo justicia en cada pelea que le asignan.

Adherido hoy a la Comisión de Boxeo Profesional de Tuxtla Gutiérrez, don Arturo recuerda con claridad el momento en que dejó los guantes de onzas, el pantalón corto y el protector bucal, para colocarse los guantes de látex, el pantalón de vestir, la camisa azul y el corbatín, para ser el tercero sobre la superficie.

“Me lastimé los nudillos de la mano izquierda. En ese tiempo, los doctores de los servicios médicos de la comisión me recomendaron dejar de golpear mínimo tres meses. Cuando reanudé sentí molestias al golpear”, expone el réferi.

Ante tal situación, don Arturo emprendió el viaje a Chiapas, radicando en primera instancia en Ocozocoautla de Espinosa, municipio en donde se casó, formó una familia y comenzó su actividad como réferi. Y aunque ya pasó por casi todos los puestos dentro de una función —juez, tomador de tiempo y comisionado en turno en el boxeo—, su pasión se encuentra sobre la superficie junto a los dos boxeadores.

“Siempre me mantengo leyendo los reglamentos, empapándome de lo que tiene que ver con el Boxeo. Me gusta estar informado. Hoy en día, gracias a las tecnologías puedes ver por internet a muchos boxeadores de antaño, pero antes, cuando terminaba de entrenar me quedaba a ver a los de la ‘vieja guardia’ y ahí pude conocer a los que hoy en día son leyendas del Boxeo mexicano”, refiere.

Entre sus anécdotas, que se cuentan por cientos, existen las que marcaron sus inicios en este deporte. “Me tocó ver a don Nachito Beristáin como cubetero del ‘Negro’ Pérez; estaba empezando el señor en el gimnasio Jordán de la Ciudad de México”, cuentan con voz emocionada.

Sin lamentos

“Nunca me visualicé siendo campeón nacional o mundial. Hasta ese entonces no sabía quién era mi padre; me sentí muy halagado cuando lo supe, pero más allá de eso, no pretendí más”, expone don Arturo, reconociendo que hoy en día no se lamenta por no haber seguido como boxeador.

Reconociendo que sus lesiones le impedirían seguir como protagonistas en el mundo del Boxeo, actualmente don Arturo Cruz Singlez se siente muy feliz, pues tiene una gran responsabilidad en el ring.

“He refereado campeonatos estatales, nacionales e internacionales, y en mis 47 años como réferi me siento muy contento y satisfecho, pues no es una profesión sencilla, es una gran responsabilidad el que al mando de uno los boxeadores salgan ilesos, lo que gracias a Dios me ha tocado vivir siempre”, puntualiza.

Mientras el periodo de confinamiento concluye, José Arturo Vega Cruz se mantiene al tanto del acontecer boxísticos, esperando el momento indicado para que al oír la campanada pueda pronunciar nuevamente el famoso grito de “fight” y continuar viviendo su máxima pasión.