El Perro Aguayo es uno de los grandes estandartes en la Lucha Libre nacional. Su rudeza dentro del ring fue incomparable y los aficionados lo quisieron como si se tratara del luchador técnico más noble en el deporte espectáculo.

Pero el cariño no nada más lo reflejaban los seguidores, también sus compañeros y rivales. Para algunos, luchar contra el “can de Nochistlán” significaba un gran reto en sus carreras y perder contra él era todo un honor.

Algunos luchadores son reconocidos gracias a sus máscaras, pero Pedro Aguayo Damián era reconocido y será recordado por las marcas que llevaba en la frente, marcas que simbolizan las batallas más sangrientas y la brusquedad con la que enfrentaba sus combates.

El gran respeto y el legado que dejó en la Lucha Libre se ve reflejado en el largometraje producido por Rafael Aparicio y Andrés Klimek, titulado “Un México Perro”, en el que grandes estrellas de los encordados se rinden ante el Perro Aguayo.

Recuerdan sus más grandes batallas, le expresan su respeto y cariño y demuestran que será un personaje que siempre estará en el corazón de los protagonistas y aficionados a la lucha.