Dedicado, disciplinado, amigo estimado y padre de familia ejemplar, son algunas de las cualidades que distinguieron y seguirán distinguiendo a Ricardo de Jesús Pineda Serrano, quien se ha desempeñado como un atleta muy entregado tanto en la gimnasia, el futbol soccer, la natación y el softbol, disciplinas que practicó con gran ahínco.
En el deporte de la “pelota blanda” llegó a compartir el terreno de juego con su hijo Ricardo Pineda Martínez, quien en estas fechas tan especiales en nuestro país recuerda con cariño a su papá. “Desde muy pequeño fue muy entregado y disciplinado. A corta edad perdió a su padre, por lo que le tocó ser el apoyo de su mamá y de sus hermanos, ya que él era mayor”.
“Fue una persona muy sana desde joven. En la Ciudad de México, en donde estudió la carrera de Ingeniero Químico Industrial, practicó gimnasia, futbol soccer, algo de natación y desde luego el softbol”, comparte para Cuarto Poder, su hijo.
Contrario a lo que podría suceder con un papá que siguió una pauta tan disciplinada, Ricardo de Jesús no exigió a sus hijos practicar alguna de las actividades que él realizó; por el contrario, les brindó su apoyo para que realizaran lo que más les gustara, independientemente de lo que fuera.
“Él nos apoyó siempre, nunca nos dijo: ‘Tienes que hacer ejercicio, debes de practicar este deporte, etcétera’. Si veía que nos llamaba la atención alguna actividad, nos motivaba para hacerla bien”, compartió.
Dentro de sus recuerdos, Ricardo comparte que 12 años atrás le expresó a su papá el anhelo de jugar junto a él en su equipo de softbol, pero encontró —en primera instancia— una negativa. “No te meto a mi equipo porque somos personas mayores y no entrenamos; con quienes vas a jugar es un equipo nuevo y ellos sí están entrenando, así que te conviene estar con ello”, eso fue lo que le dijo aquella vez, por igual explicó que su padre siempre se preocupó porque creciera en este aspecto.
Tiempo después, Ricardo padre y Ricardo hijo se encontraron sobre el diamante de la Liga Municipal de Tuxtla Gutiérrez vistiendo la franela del equipo Petroleros, en donde las experiencias y recuerdos incrementaron de manera significativa.
“Es mi ejemplo a seguir, siempre lo será. En la casa nunca hizo falta alimento, ropa, salud. Nunca fue celoso en el hecho de que mi mamá trabajara y se superara, es más, siempre la apoyó, y los ingresos de ella eran para ella, mi papá fue el proveedor de la casa”, mencionó.
Ahora siendo ampáyer (umpire) dentro de la Liga tuxtleca, Ricardo Pineda Martínez agradece a su papá todas las enseñanzas que le brindó, tanto en lo cotidiano como en lo deportivo. “Nos hace mucha falta, lo extrañamos todos en casa. Todo lo que él fue, con su familia y amigos, pues siempre estuvo pendiente de que ellos estuvieran bien, por lo que siempre estaré agradecido con él por el gran ser humano que fue”.












