"Héctor Narváez * CP. La revista Ecofronteras, del Colegio de la Frontera Sur, publicó en agosto del 2005 una advertencia: ""Agonía y desaparición de los ríos y humedales en la Costa de Chiapas"".
De esa fecha, dos meses después se registró el peor de los desastres naturales de todos los tiempos: el azote del huracán ""Stan"", que afectó al Soconusco, Costa, Sierra y Frontera.
""Los 48 ríos de la Costa de Chiapas padecen una severa deforestación en sus márgenes, fenómeno que provoca una excesiva evaporación y calentamiento del agua, así como la erosión de las riberas facilitadas por el sobrepastoreo y los incendios"", explica la publicación de aquel ano.
Esto ha provocado que durante los últimos cinco anos, 18 de los ríos más importantes en los municipios de Arriaga, Tonalá, Pijijiapan y Mapastepec, estén agónicos o secos de febrero a mayo, agrega.
En la zona de Pijijiapan, Mapastepec y Acacoyagua, esta problemática la padecen todos los ríos que fueron ""encauzados"" por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a partir de 1999, como sucede con los ríos San Diego, Urbina, Pijijiapan, Bobo, Arenal, Novillero, Madrevieja y Bonanza.
Además en los ríos Lagartero, Zanatenco, San Nicolás, Vado Ancho, Huixtla, Coatán, Cahoacán y Suchiate, existe una descarga de gran cantidad de basura y desechos sólidos, especifica Ecofronteras.
Por lo tanto, ""todos los sistemas lagunares y estuarinos padecen diferentes grados de azolvamiento, el cual es crónico en las lagunas de Buenavista, La Joya, Chantuto, Campón, Cerritos-Panzacola y Cabildos"", explica el autor de la publicación, Cristian Tovilla Hernández.
Incluso, ""este proceso se ha acelerado debido a las obras de dragado con fines acuícolas financiadas por la Comisión Nacional de Acuicultura y Pesca (Conapesca) -durante el sexenio de Vicente Fox-- y la Secretaría de Pesca del Estado --en el periodo del gobernador Pablo Salazar Mendiguchía--, y de no detenerse, en los próximos cinco anos se habrán perdido hasta el 50 por ciento de estos sistemas lagunares"", advierten.
Por otro lado, la descarga de poblados y ciudades de aguas residuales sin tratamiento a los ríos, lagunas, estuarios y zona marina, están provocando una alteración de dimensiones alarmantes.
""Esto es crítico en los ríos Suchiate, Cahoacán, Coatán, Huehuetán, Huixtla, Zanatenco y Lagartero (CNA 2000 y 2003, Profepa 2002), los cuales además reciben desde la parte alta hasta la cuenca baja, las descargas de las fincas cafetaleras, de agricultores, de ranchos ganaderos y del ingenio azucarero, quienes tiran pulpa de café, desechos orgánicos diversos, estiércol y fertilizantes a los ríos"", senala la revista del colegio.
Las descargas están provocando lo que se denomina eutrofización de los ríos, con la consecuente eliminación de muchas especies residentes y migratorias en los pantanos, esteros y lagunas costeras. Esto es muy evidente en la zona límite con el mar, donde estos cuerpos de agua ya no presentan corrientes que oxigenen, diluyan y distribuyan la carga de nutrientes que arrastran.
Además, el uso del agua de los mantos freáticos y de los ríos, asociados con la deforestación, ya muestran indicios de agotamiento en perjuicio de las ciudades de Tonalá, Arriaga, Pijijiapan, Mapastepec y Escuintla, en los ríos Zanatenco, Lagartero, Pijijiapan, San Nicolás y Cintalapa.
En la región del Soconusco, la agricultura consume hasta 86 por ciento del agua, en tanto que 38 comunidades y la ciudad de Tapachula asentadas sobre los ríos Cahoacán y Coatán, han reducido hasta en 66 por ciento el volumen de agua dulce disponible al sistema lagunar de Laguna Cabildo, El Gancho y Pozuelos-Murillo.
En la actualidad queda menos del 18 por ciento de la vegetación original que cubría parte de la Sierra. Y la situación es más crítica sobre la planicie, donde queda menos del dos por ciento de la cobertura vegetal original y sólo en pequenos manchones.
A esta situación se agrega que todos los anos, en los meses de enero a mayo, se registran más de cuatro mil incendios forestales, otra problemática que enfrenta la zona costera del estado de Chiapas, desde el límite con Oaxaca hasta Suchiate.
Muchos de los incendios han tenido grandes dimensiones a lo largo de la parte media de la Sierra, como sucedió en los anos 1987, 89, 98 y 2002, cuando siniestros provocados por la quema de pastizales y áreas deforestadas en la zona de Tonalá se extendieron a lo largo de toda la Costa hasta el municipio de Escuintla, arrasando extensas áreas de la reservas de La Sepultura, El Triunfo y La Encrucijada.
Un dato increíble que aporta la revista Ecofronteras, es que muchos de los incendios han sido provocados por el personal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes al realizar la limpieza de la carretera.
Los incendios también son frecuentes en la zona de pantanos y manglares inmediatos a la zona marina. Sólo en 2003-2004 se han contabilizado más de 80 por ano en la zona del Castano-Laguna de Chantuto dentro de la Reserva de la Encrucijada, sin que el personal tomara las precauciones para prevenirlos.
De no detenerse este proceso e iniciar una campana de uso racional del agua de los ríos y un plan de restauración de las cuencas de al menos 22 ríos de la Costa de Chiapas --se advierte-- en el futuro cercano se agotará el agua, provocando la desaparición de todos los sistemas lagunares y los pantanos de agua dulce a lo largo de 200 kilómetros, como ya se observa en los municipios de Arriaga, Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec y Acapetahua.
""Por desgracia las entidades como Conafor, Conapesca, Conagua, Semarnat, Sagarpa, Sepesca, Secretaría de Desarrollo Rural e IHNE, ni remotamente tienen intenciones de tomar responsabilidad para solucionar esta problemática"", critica el Colegio de la Frontera Sur en esta publicación.
Unos 48 ríos se originan en la parte alta de la Sierra Madre de Chiapas, siendo los más importantes el río Lagartero y otros.
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