Nueva York, Estados Unidos * EFE. La 40 edición de Abierto de Estados Unidos, desde que comenzó la era open, ha deparado la recuperación anímica de Roger Federer, tras la consecución de su primer Grande del ano, la confirmación de Rafa Nadal, que pese al cansancio acumulado llegó por primera vez a las semifinales, y la confirmación de que Andy Murray puede asomarse al triunvirato que forman el suizo, el espanol y Novak Djokovic.
Federer, que este ano sólo había ganado dos títulos menores como Estoril y Halle, parecía haber caído en un estado de abatimiento tras perder la final de Wimbledon con Nadal y unas semanas después su condición de número uno mundial, en favor del tenista espanol.
Aunque el tenista de Basilea aseguraba, tras lograr el título, que no tenía que demostrarse nada a sí mismo a estas alturas de su carrera, lo cierto es que hacía muchos anos que no se le veía tan expresivo sobre la pista, ni celebrar tanto sus victorias.
Con esta victoria en Nueva York, el jugador helvético conquistó su quinto Abierto de Estados Unidos consecutivo, algo que no sucedía desde hace 84 anos, desde que lo logró el estadounidense Bill Tilden.
Además, se sitúa a tan sólo un Grand Slam de Pete Sampras, ya que Federer sumó su decimotercer título de unos de los grandes y se queda a uno del récord que posee el norteamericano.











