No era una “perita en dulce” a la que enfrentaría el tapatío Saúl “El Canelo” Álvarez, coincidían los expertos, y así ocurrió. El ruso Dimitry Bivol propinó el segundo descalabro en la carrera del mexicano.
Por decisión unánime, los jueces decretaron 115 a 113 para el azteca, quien durante gran parte de la pelea bajó los guantes y parecía hasta cansado.
México ante Rusia en la arena T-Mobile de Las Vegas, Nevada, donde había más mexicanos siguiendo la huella del “colorado”, quien entró a la pelea con precaución.
En el segundo round, aunque era notorio el mayor peso del oponente, quien vestía de pantalón negro, el multicampeón empezó a poner más fuerza en sus embates.
Para el tercer episodio de una pelea en la que el connacional tenía garantizada una bolsa de 70 millones de dólares, el ruso lanzó algunas combinaciones peligrosas. Por momentos “El Canelo” fue llevado contra las cuerdas.
En el cuarto asalto, el mexicano que salió con guantes blancos y pantaloncillos en rosa, empezó a ganar terreno y asestó algunos golpes en la anatomía del rival.
El quinto round pasó muy rápido y no se miraba por dónde el peleador tapatío podría resolver una pelea que se antojaba complicada.
En el sexto y séptimo quienes hacían la narración para las televisoras que transmitían en vivo, presagiaban un empate y expresaban cierta preocupación por lo parejo de la pelea. En el rostro de El Canelo había huellas de la batalla.
Para el octavo episodio el mexicano estaba obligado a mostrar su poderío o podía complicarse la noche, pero era llevado contra las cuerdas y por momentos se quedaba parado y bajaba los guantes.
Dimitry Bivol parecía estar dominando la contienda al comenzar el round 9 y el tapatío hacía esfuerzos para agilizar las piernas y llevar la pelea al terreno corto.
Al concluir el décimo asalto, en la esquina del azteca hubo regaños porque, en las papeletas de los comentaristas deportivos, el campeón continuaba abajo.
Para el once El Canelo seguía quedándose parado por momentos y no tenía la pegada que se le había visto en otras ocasiones. La derecha del ruso seguía haciendo daño en el rostro del “mejor libra por libra”.
El 12, la última oportunidad para el mexicano, quien había llegado como favorito, pero estaba en problemas.
El extra le exigían los expertos a El Canelo, sin embargo, el tapatío estaba cerca de lo que podría ser la segunda derrota en su carrera. Últimos segundos, sonó la campana. Noche negra para uno de los últimos “héroes” de pugilismo mexicano.












