"Dalia Villatoro * CP. Por primera vez en nuestro país se llevarán a cabo los GO FAST GAMES, este evento se realiza de manera anual en el Canón del Colorado, haciendo saltos tipo BASE.
El salto BASE, es una modalidad del paracaidismo donde en vez de saltar de aviones se salta de objetos fijos, como las siglas lo muestran: ""B"" simboliza ""Building"" (construcciones), ""A"" clarifica ""Antenna"" (Antenas), la ""S"" representa el ""Span"" (Puentes), y la ""E"", evoca a la palabra ""Earth"" (acantilados).
En esta ocasión más de 25 saltadores BASE campeones mundiales, entre ellos cinco mexicanos: Johny Saavedra, Gabriel Ruiz, Juan Sulvarán, José Ignacio Alvarez y Miguel Ángel Girón saltarán desde uno de los acantilados más imponentes de nuestro país, el ""Canón del Sumidero"", mismo que se encuentra en el estado de Chiapas.
Los lugares donde se reúnen estos saltadores más a menudo se encuentran en: Noruega, Suiza e Italia, he de ahí la importancia de este evento que se realizará del 13 al 17 de septiembre, con la participación de los únicos saltadores BASE de todo el país.
Hasta el ano pasado este evento se realizaba en el Canón del Colorado. No hay deporte más extremo que éste, en donde realmente no hay principiantes, los que lo practican son ya veteranos, sólo puede uno equivocarse una vez ya que la suerte es aquí un factor importante que no siempre juega a favor.
Este deporte -salto base- es muy diferente al del paracaidismo ya que en éste, la altura mínima de salto es de 900 metros, cuota impensable para los saltobasistas que llegan a saltar desde torres de alta tensión, y su rango de alturas es entre los 100 y 300 metros.
Los practicantes deben tardar menos de ocho segundos en abrir su paracaídas, mientras que en el paracaidismo pueden esperarse hasta 65 segundos. Además de estas diferencias existen otras relacionadas con el equipo, como por ejemplo en el tamano del pilotillo, que en salto base ha de ser más grande (el pilotillo es el miniparacaidas que tira del paracaídas de vuelo), o que no llevan dosificador de aire.
Es imprescindible para ser un saltobasista, y no morir en el intento, disponer del equipo adecuado, contar con gran experiencia en saltos y conocer a la perfección las posibilidades y el funcionamiento tanto del equipo del que depende nuestras vidas como de nosotros mismos, es indispensable saber valorar las circunstancias y los riesgos, ser metódico en todo sin dejar nada al azar.
Y es que éste es sin duda el deporte más arriesgado del mundo, ya que con sus escasos 20 anos de historia han fallecido ya 30 personas de sus 200 participantes en todo el mundo; si trasladamos este porcentaje a deportes más comunes para darnos idea, como por ejemplo al Futbol, tendríamos que en un partido morirían cuatro jugadores.
Los saltobasistas, se enfrentan a varios peligros, sobre todo si el salto es nocturno como suele desarrollarse en algunas ocasiones. El riesgo de este deporte no radica sólo en la baja cuota de salto (que no es poco) sino que deben anadirse otros factores que dependen del lugar, los cuales son imprescindibles de valorar si se desea continuar con vida.
En el caso de torres de alta tensión existe el riesgo de chocar contra los cables en el descenso, electrocutarse al acceder al punto de salto además de recibir radiaciones perjudiciales.
Muchos saltobasistas coinciden en que merece la pena experimentar tal sensación de libertad total durante unos pocos segundos, esto los compensa de todos los riesgos, pues aseguran les ayuda a sentirse vivos, a darle intensidad a su existencia, y de disfrutar al máximo de cada día.
Los saltobasistas sienten un gran apego por sus vidas, lo que se hace evidente en su estado antes de cada salto, alcanzando la adrenalina niveles altísimos mientras el corazón late desbocado.
Si se salta desde un acantilado, ha de elegirse uno lo más vertical posible,-como el Canón del Sumidero- pues se corre el riesgo de ser arrastrado por el viento hacia la pared, y de chocar contra la misma antes de empezar a planear, ocasionará tener un accidentado aterrizaje en terreno abrupto.
Para los que prefieran saltar desde edificios en zona urbana deben saber que no puede conocerse la dirección o velocidad del viento de manera segura hasta que no se llega a la cuota de apertura del paracaídas, además debe de evaluarse la posibilidad de chocar, una vez iniciado el planeo de descenso, contra otros edificios o antenas, poderse quedar enganchado en una farola, ser atropellado por un vehículo, o también se puede ser detenido por la autoridad y sufrir arresto y perder todo el equipo.
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