Santos y Chivas empatan

Phoenix * Agencias. El Torneo Interliga 2005 rumbo a la Copa Libertadores de este ano inició en el estadio Bank One Ballpark, en Phoenix, Arizona, con el empate a un gol entre las Chivas del Guadalajara y Santos Laguna de Torreón.

El marcador en el partido se movió al minuto 62 por un autogol del santista Jorge Campos, pero posteriormente un mal despeje de Chivas permitió a Héctor Altamirano empatar el marcador a un gol a los 64'.

El inicio del Interliga 2005 resultó mucho mejor de lo que se previó. En la cancha del estadio Bank One Ballpark las acciones del cotejo hicieron vibrar de emoción en cada arribo de los equipos hacia la respectiva portería rival.

Realmente fue el equipo de las Chivas del Guadalajara el que más se aproximó al gol, con los desbordes de Rafael Medina, que en algunas ocasiones optó por el disparo para intentar que el marcador se moviera a favor de los rojiblancos, y mientras más buscó a Palencia, que no atinó a colocar el esférico en las redes verdiblancas.

Por su parte, Santos también puso en alerta a los 'once' de Benjamín Galindo con Matías Vuoso y Hugo Castillo, principalmente, pero Oswaldo Sánchez aderezó el encuentro con una calidad extraordinaria al momento de atajar los 'canones' lanzados por Santos. Todo el esfuerzo realizado por el guardameta de los tapatíos trajo sus consecuencias, ya que los dolores musculares no le permitieron continuar y dejó su sitio bajo la portería a Alfredo Talavera.

Para la parte complementaria la dinámica y estilo ofensivo continuaron en ambas partes, pero con menos oportunidades frente al marco. Fue en el minuto 60 que el cuadro de Torreón estrelló un disparo en el travesano de Talavera, y segundos después, Rodrigo 'el Pony' Ruiz intentó un nuevo, pero Talavera mostró seguridad tras atajar el disparo.

Al 62 el gol por fin cayó gracias a un error defensivo de los de la Comarca Lagunera; sin embargo, minutos después, un mal rechace de los tapatíos desde su área permitió al Altamirano 'matar' a Talavera para hacer de este encuentro un partido lleno de intensidad.

El ritmo disminuyó ligeramente, los desbordes por los costados fueron los más buscados, y las cardiacas emociones no pararon en todo el juego.