"Berlín * EFE. El partido Alemania-Argentina, que remite a las finales de 1978 y 1990, ofrece al ""gourmet"" del Futbol, ya en cuartos de final, el primer gran duelo continental Europa-América entre dos grandes potencias que suman cinco títulos mundiales.
El estadio Olímpico de Berlín será, el 30 de junio a las 17:00 horas, un escenario digno de tal choque en una ciudad que vive el Mundial con creciente intensidad.
Alemania, tres veces campeona y otras tantas finalista, segunda en la clasificación histórica de los Mundiales sólo por detrás de Brasil, recibirá en casa a Argentina, que tiene dos títulos, ha sido otras dos veces finalista y ocupa el cuarto puesto en la clasificación general de la Copa del Mundo, por detrás de Italia.
Dos grandes potencias, dos continentes y dos estilos de juego frente a frente que durante muchos anos han avivado el fuego del debate sobre qué Futbol es más poderoso, el europeo o el latinoamericano.
El equipo de Juergen Klinsmann es el más previsible del mundo. En cualquier época o situación presenta la misma base de solidez, la misma inmunidad al desaliento. Como aderezo, un perfil que será más técnico o más tosco en función de la identidad de sus miembros, que se difumina en el conjunto.
Sus adversarios saben lo que se les viene encima cuando se enfrentan con Alemania en un Mundial. La trayectoria de los cuatro anos anteriores no cuenta: Alemania se transforma en la Copa del Mundo y se convierte en un equipo ferozmente competitivo que tiene casi garantizado un puesto en cuartos de final, al menos.
Ningún otro equipo, ni siquiera Brasil, que ha ganado cinco Copas y es el único que ha disputado los 18 torneos, ha llegado, como Alemania, quince veces consecutivas a los cuartos de final. Brasil ha estado 14 veces entre los ocho mejores, y si vence el martes a Ghana igualarán la marca de Alemania, pero no en forma consecutiva.
La selección argentina concede a sus miembros un plus de prestigio y de confianza que los convierte en estrellas mundiales aun cuando procedan de equipos que no son ""galácticos"". Sucede con Juan Riquelme y Juan Pablo Sorín (Villarreal), Maxi Rodríguez (Espanyol), Gabi Milito (Zaragoza) o Javier Saviola (Sevilla).
Por su idiosincrasia, su historia y su condición de anfitriona, Alemania constituye la gran esperanza de Europa para equilibrar la balanza de títulos, que ahora favorece a Latinoamérica (nueve coronas frente a 8 europeas).
Sólo uno de los cinco títulos de Brasil fue conseguido en suelo europeo y desde entonces han transcurrido 48 anos. Argentina y Uruguay, que tienen dos trofeos mundiales, nunca conocieron el éxito completo en los nueve mundiales que se han jugado en Europa.
Brasil puede presumir de ser el único equipo americano que ha sido capaz de imponer su hegemonía en Europa. En 1958 la legendaria selección canarinha de Didí, Garrincha, Vavá, Pelé y Zagalo batió en la final por 5-2 a los anfitriones, Suecia.
Argentina, campeona del mundo como anfitriona en 1978 y luego en México'86, sólo ha llegado una vez a la final en territorio europeo, en Italia'90, y para perderla precisamente frente a Alemania: Andreas Brehme, de penalti en el minuto 84, sentenció la contienda.
Fuera de aquella final, Argentina, que ha participado en siete de los 9 mundiales europeos, llegó dos veces a cuartos. En Inglaterra'66 cayó por 1-0 ante los anfitriones y en Francia'98 por 2-1 ante Holanda.
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