Munich * EFE. El Bayern de Múnich despidió a su entrenador Ottmar Hitzfeld, que se convertirá en seleccionador suizo después de la Eurocopa, y a su meta y capitán Oliver Kahn, con una fiesta de goles ante el Hertha, en un partido en que ya no estaba en juego nada y que terminó 4-0.
Al comienzo, naturalmente, hubo la despedida oficial, con entrega de ramos a todos los que no volverán al Bayern. Además de Hitzfeld y Kahn estaban Sepp Maier, que dejará de ser entrenador de porteros, el segundo entrenador Michael Hanke y el jugador Jan Schlaudraff, que pasará al Hannover 96.
Kahn recibió las flores y los abrazos casi sin inmutarse, encerrado en si mismo como lo acostumbró a estar siempre antes de cualquier partido.
Hitzfeld, en cambio, no pudo evitar las lágrimas por más que era evidente que se esforzaba en hacerlo. Después, sin embargo, en el banquillo se le vio plenamente concentrado en el partido y hasta tomaba notas, como si todavía hubiera que hacer un análisis para una próxima jornada inexistente.
A Kahn, el Hertha le dio poco trabajo. Prácticamente, estuvo desocupado hasta el minuto 14, cuando tuvo que despejar con los punos.











