Rolando Domínguez * CP. Al no existir respuesta por parte de la dirección general del Instituto del Deporte, encabezada por Jorge Cuesy Serrano, entrenadores de selecciones estatales de Chiapas denunciaron omisión por parte del organismo rector del deporte en la entidad, por el retraso de pagos a entrenadores y atletas que recibieron la beca de apoyo por resultados obtenidos en la Olimpiada Nacional 2009 y 2010.
Tras una larga espera de varios meses, entrenadores alzaron la voz y se sustentan en diversos oficios que fueron girados directamente al ejecutivo estatal, luego de no recibir la respuesta oportuna en el Instituto del Deporte.
Los entrenadores Williams de León Molina (Tae Kwon Do), Walter Díaz Cano (Tae Kwon Do), Víctor Manuel Sánchez Aguilar (Atletismo Ciegos y Débiles Visuales), Ramiro Sánchez Gómez (Natación Ciegos y Débiles Visuales), Asunción Velásquez Díaz (Frontón) y otros más que por miedo a represalias decidieron reservar sus nombres, afirman que se les adeuda el pago de la beca que les corresponde conforme a la nueva ley de de Estímulos y Becas promovida por la actual administración de gobierno. La inconformidad ha sobrepasado los límites, porque el deporte de Chiapas debe tener prioridades definidas, como el respaldo a quienes no han dudado en brindar el mayor esfuerzo para alcanzar la cima con la playera chiapaneca.
Seleccionados estatales se han tenido que quedar de brazos cruzados al no contar con recursos que hubieran sido utilizados para adquirir equipo nuevo de entrenamiento, así como para los gastos que generan las salidas a campamentos y competencias fuera del estado, y en el caso específico de los entrenadores, se han quedado al margen de participar en capacitaciones y cursos. Es general la aprobación que la familia deportiva de Chiapas brinda a la iniciativa de ley formulada por el gobierno estatal, que permite beneficiar a los deportistas que pertenecen a las élites deportivas nacional e internacional, con resultados importantes; sin embargo, lamentan que no exista un seguimiento puntual en el cumplimiento de lo prometido. Sin duda, existe una solución a esta inconformidad, pero la respuesta está en manos de las autoridades correspondientes, y algo rescatable es la continuación en los programas de trabajo a pesar de no contar con la atención adecuada en la entrega de recursos y pagos. Esto habla de un compromiso absoluto con el deporte, pero queda pendiente el compromiso de los directivos y los encargados de facilitar las condiciones de desarrollo del deporte en la entidad.











