MdeR. * CP. Ocelotes de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) no encuentra la victoria y este sábado ante el Deportivo Lozaro dobló las manos y perdió su segundo partido consecutivo en el arranque de la temporada de la segunda división.
Ocelotes no pudo redondear la fiesta que se organizó en el estadio Olímpico de Tapachula, donde llegaron invitados de lujo a presenciar el encuentro, entre ellos: el rector de la UNACH, Jaime Valls Esponda, el presidente municipal de esta ciudad, Emmanuel Nivón González y el presidente del Club, Juan Guillermo Gutiérrez, quienes se encargaron de dar la patada inicial.
Pero a la hora del partido, Lozaro llegó para echar a perder la fiesta, con goles de Héctor García y Saúl Ramírez, la visita se llevó los regalos y regresó a Morelos con tres puntos en la bolsa que lo mantienen como uno de los mejores equipos en el arranque de la competencia.
El primer tiempo fue muy flojo y con escasas llegadas de peligro, fue hasta el minuto 23 que el cuadro morelense armó su jugada con paredes y en el último toque apareció Héctor García para empujar el esférico al fondo de las redes.
Ocelotes quiso responder a la agresión, mas el equipo no encontraba la fórmula y en pocas oportunidades hizo trabajar al portero de Lozaro, que sólo tuvo una intervención importante en el disparo de Alejandro López y que a una mano evitó que cayera el empate.
El panorama no se veía muy bien para los felinos universitarios y para empeorar las cosas, Ocelotes regresó del vestidor con el segundo gol de la tarde, sólo habían transcurrido cuatro minutos de la parte complementaria cuando Saúl Ramírez incrementaba la ventaja para su equipo.
A partir de ahí todo fue más claro para los visitantes que se enclaustraron en su terreno y no permitieron que pasara ni el aire, las llegadas de Ocelotes eran tibias y la desesperación y el reloj comenzaron a ser otros factores en su contra.
La poca actitud de algunos jugadores chiapanecos fue otro aspecto a destacar, no mostraron entrega ni carácter para reducir distancia, no hubo entendimiento entre ellos y regalaban el esférico al rival cada que podían.
Par finalizar la tarde, Carlos Hernández recibió un planchazo que el árbitro no quiso señalar, y con la calentura el encuentro, Hernández respondió a la agresión, pero esta vez el central sí decidió marcarlo y terminó expulsando al jugador de la UNACH con roja directa.
Ocelotes tendrá toda la semana para analizar lo que ha sucedido en este arranque de torneo y poder corregir los errores, afortunadamente para ellos el siguiente compromiso será otra vez en Tapachula cuando reciban al Atlético Tapatío.











