A la expectativa de la reapertura oficial del parque deportivo Caña Hueca y de conocer cifras reales sobre la disminución de la epidemia de covid-19, el Club de Patinaje Shikaras está a la espera de poder romper el confinamiento próximamente y volver a rodar en exteriores, aunque bajo estrictas medidas para evitar contagios en sus atletas.
En entrevista para “Cuarto Poder”, la entrenadora y líder del club tuxtleco, Adanaeth Figueroa Pérez, detalló que han mantenido comunicación con la administración del parque deportivo de la capital chiapaneca, y el plan para volver contempla, de entrada, conocer el desarrollo de la pandemia y después planificar las prácticas en los horarios de menor afluencia en las instalaciones.
En verano, expuso, una posibilidad sería la de entrenar entre 11 de la mañana y 2 de la tarde, pare evitar las aglomeraciones y disminuir al mínimo los riesgos de contagio. Hasta ahora los han evitado trabajando a distancia, mediante ejercicio funcional, bicicleta estática o bien ingeniándoselas con lo que hay a la mano para imitar los deslizamientos y posturas del patinaje sobre ruedas.
En buena forma
Por otra parte, la entrenadora —dos veces ganadora del Premio Estatal del Deporte— agregó que las alumnas se han mantenido en buena forma pese al distanciamiento y la imposibilidad de rodar. Detalló que una vez por semana han efectuado algunos entrenamientos con un pequeño grupo de atletas de alto rendimiento, montando bicicleta o trotando en la montaña, también con los cuidados máximos.
En este sentido, destacó que las patinadoras no han perdido la disciplina en estos meses de cuarentena y se mantienen en buena forma trabajando a distancia, si bien esto no significa que no les vaya costar recuperar el ritmo cuando puedan volver a rodar.
“Creemos hasta el momento que, como no ha dejado de trabajar un solo día a partir de la pandemia y hemos hecho dobles sesiones, el equipo se encuentra fuerte”, aseguró la entrenadora vía telefónica.
En la parte mental —refirió—, su equipo está adaptándose a la nueva normalidad, lo que se ve reflejado en los resultados de los chequeos mensuales a distancia, además de la entusiasta participación en otras actividades recreativas que han mantenido a sus pupilas sanas emocionalmente y sin aburrimiento.












