La Selección Mexicana ganó la Semifinal pero perdió credibilidad. Se confirmó como un equipo que en esta Copa Oro le basta con ofrecer fútbol a cuentagotas porque al final habrá un árbitro que lo rescate.
Con todos los méritos, el cuadro canalero había llegado al 90’ con ventaja de un gol porque hizo valer su orden, capacidad para neutralizar a México y anotar por su juego aéreo.
Fue por los aires como llegó el 1-0 de Román Torres al 56’, cuando le ganó el salto al “Maza” Rodríguez. Pero el Tri se mantuvo inoperante, aun cuando había cambiado a línea de cuatro y envió a Carlos Esquivel, “Tecatito” Corona y “Chuletita” Orozco para intentar la reacción.
Pero llegó el penal salvador, porque Geiger dejó pasar una falta de Esquivel y de inmediato marcó una mano de Torres porque cayó sobre el balón al inicio de la compensación.
El partido que había iniciado caliente por la roja a Tejada aumentó la temperatura con varios minutos de connato de bronca y una amenaza panameña de abandonar el partido por indignación.
Pero volvieron a la cancha, Guardado empató, se jugaron los tiempos extra y al 113’ llegó una nueva falta en el área, ésta irrefutable, de Armando Cummings sobre Orozco que volvió a concretar el Capitán del Tricolor.












