México * Agencias. Edgar Sosa necesitó de 23 minutos y 24 segundos para vencer al valiente japonés Kenichi Horikawa y así conservar su campeonato Internacional de peso Mosca, la noche del sábado, en la pelea principal de una entretenida velada que presentó Boxeo de Gala en la Arena México.
Para confirmarse como serio aspirante a conquistar la corona mundial Mosca, Sosa manejó con maestría su mano izquierda para mantener a distancia a un suicida Horikawa, que a pesar de la manifiesta superioridad del mexicano, alcanzó a conectar dos o tres derechazos que sacudieron la cabeza del peleador consentido de todo México.
Y es que sí, la popularidad de Sosa consiguió una gran entrada la noche del sábado en la Arena México. Más de 12 mil personas atestiguaron la metódica golpiza que aplicó al japonés que desde el cuarto episodio sufrió una herida en el rabillo de la ceja izquierda, percance que al final marcaría su derrota.
Edgar Sosa regaló a los miles de aficionados que lo siguieron en la arena y a los millones que pudieron verlo al través de la señal de Televisa, un recital de mano izquierda para mantener la distancia y de mano derecha para exterminar al contrincante. Fue precisamente con la diestra como Sosa fue agravando la herida de Horikawa conectando todo su repertorio: gancho, recto, óper...
Antes del sistemático ataque que encadenó Sosa en la mitad del sexto capítulo y que provocó que la nariz de Horikawa empezara a sangrar, un artero cabezazo obligó al réferi estadunidense Fran Garza a descontar un punto al japonés. Todo terminó a los 2.24 minutos del octavo round.











