Sufrido, caótico y hasta de mala suerte. El Gran Premio de Austria tuvo todos estos ingredientes en un circuito en el que Sergio Pérez y Carlos Sainz tuvieron que abandonar; Charles ganó y Max junto a Lewis Hamilton se quedaron con el segundo y tercer lugar, respectivamente.
Una carrera que Ferrari logra ganar tras 19 años, la última vez que la escudería se adjudicó este circuito fue en el 2003 con el gran Michael Schumacher. Ahora, con dificultades en su auto, Leclerc le devolvió la gloria a los italianos.
La batalla constante entre Verstappen, de Red Bull, y el ganador, la ventaja era de tres o dos segundos. Tras el accidente de Carlos Sainz, Ferrari enfrentó otro problema. Leclerc le comunicó a su equipo que el acelerador no estaba funcionado bien, esto fue escuchado por Red Bull e inmediato se lo hicieron saber a Max para que presionara al piloto en la pelea por el podium.
En la vuelta 69 Verstappen se adjudicó la vuelta rápida del circuito, pero ni con eso logró superar a Leclerc, que terminó cruzando en primer lugar la meta.
Sainz y un incendio
Otro que tampoco la pasó bien fue el español Carlos Sainz, quien llegaba como ganador del GP de Gran Bretaña. El auto del piloto se incendió en la vuelta 58 cuando estaba peleando en la tercera posición y tuvo que abandonar la pista.
Mientras el auto se incendiaba, Sainz intentaba salir de él, por fortuna lo logró a tiempo e ileso. Ferrari perdió otro motor en esta temporada de Fórmula 1.
Sainz estaba peleando con Max Verstappen, de Red Bull, el segundo lugar cuando se detuvo y ocurrió el fatal incendio, que lo obligó a dejar la carrera.












