Feliz por su triunfo en la primera carrera del año de Nascar México Series, el piloto Rogelio López, del equipo Akron, reconoció que la victoria fue complicada, pues el Súper Óvalo Chiapas es el escenario más difícil en México.
En este sentido, resaltó que contó con un auto en excelentes condiciones para competir, pese a sufrir un pequeño percance en uno de los primeros giros de la carrera. Al principio —recordó— hubo un contacto que desalineó el coche, pero los mecánicos hicieron los ajustes para equilibrarlo, y pese al fuerte calor, estuvo a la alturas de la exigencia.
Sobre el autódromo chiapaneco, aseguró que este tiene condiciones especiales que lo hacen altamente desafiante. “Es una pista complicada, es muy mañosa, vuelta tras vuelta va cambiando, entonces hay que estar muy concentrados… Es una pista extenuante, la más complicada de todas”, indicó.
Sobre si estaba en sus planes llevarse la bandera a cuadros, aseguró que siempre piensa en subir al podio. “Cada carrera en la que nos presentamos, lo que queremos es ganar, pero siempre se presentan nuevas situaciones y se tiene que engranar todo para lograr una victoria. No es fácil ganar en Nascar México”, aseguró.
Finalmente, López explicó la euforia de su festejo, que lo llevó a subir a la torre de control por la bandera a cuadros, donde hizo una reverencia a la afición que se dio cita en el Súper Óvalo.
“Teníamos mucho tiempo sin ganar; no se nos había dado por ciertas situaciones. En México el grado de competitividad es fuertísimo, pero hemos trabajado duro durante el invierno, el equipo me ha dado un gran auto y pudimos llevarlo a la victoria”, sentenció.












