"Madrid * Notimex. Después de desastrosos papeles en las dos últimas ediciones de la Copa del Rey, el Madrid se metió a octavos de final tras golear 5-1 al Murcia en un partido que encontró su contundente definición en la ""vuelta"" en el ""Santiago Bernabéu"".
Tras empatar 0-0 en el primer encuentro, los Merengues avivaron el fantasma de perder con equipos de menor categoría, y a pesar de que el entrenador portugués José Mourinho echó mano de un equipo sin tantos extranjeros y con canteranos para este partido, el equipo pudo responder con creces a lo planeado.
Un arbitraje de José Luis Paradas para comentar
El encuentro fue extraño por el excesivo protagonismo del silbante José Luis Paradas Romero, quien a la media hora ya había amonestado a cinco jugadores, cuatro del Real Madrid, y nueve minutos más tarde expulsaba al técnico madridista por reclamos sobre el cuarto árbitro.
Los locales se fueron de la primera parte con una sensación de tranquilidad, desde el minuto 4 estaban arriba con ""un gol de vestidor"" de Esteban Granero, y antes de finalizar la primera parte, Gonzalo Higuaín amplió la ventaja con un remate dentro del área que fue muy protestado por un fuera de juego de Sergio Ramos, quien estorbaba al arquero contrario.
El técnico Mourinho con cambios asegurando el partido
En la segunda parte, desde la tribuna, Mourinho mandó a la cancha a su compatriota Cristiano Ronaldo y Xavi Alonso para asegurar el partido, pero el partido no terminaba por ponerse a modo del Real Madrid, que aunque no sufría embates, le costaba definir, y entonces entró el pampero Ángel Di María.
Apenas llevaba unos minutos en la cancha cuando el sudamericano le puso un gran pase desde la banda izquierda al portugués Cristiano Ronaldo para que, una vez superada la marca, rematara sin mayores dificultades.
Murcia pudo mostrar una leve reacción con un penal marcado por el colegiado, quien sancionó una mano dentro del área que Antonio Sánchez Monino Pedro cobró engañando al portero Iker Casillas, aunque esto poco le importó al Madrid, que volvió a hacerles daño a pesar de tener diez hombres en el campo.
El árbitro había ya expulsado a Álvaro Arbeola por segunda tarjeta amarilla, cuando vino un penal a favor de los Merengues, el cual se encargó de cobrar el francés Karim Benzema al 85, y poco antes del final, Xavi Alonso cerró la cuota de goles de tiro libre para que el equipo venciera la maldición y avanzara en la Copa del Rey, que no gana desde hace 17 años.
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