Superan evaluación de grados

Fotografía: Cortesía
Fotografía: Cortesía

Con una participación destacada de más de medio centenar de alumnos, las escuelas de Tae Kwon Do Panamericano Halcones de Ixtapa y Soyaló llevaron a cabo con éxito su evaluación de grados menores, reafirmando el progreso técnico y formativo de sus practicantes.

La jornada estuvo encabezada por el sinodal Sandro García, quien tuvo la responsabilidad de supervisar cada uno de los exámenes, garantizando el cumplimiento de los estándares requeridos para el ascenso de cinta. Durante la actividad, los alumnos demostraron su preparación en distintas áreas, reflejando el trabajo constante que hacen en sus respectivas sedes.

El director general de ambas escuelas, Fidencio Díaz Nava, resaltó la evolución que han tenido los artemarcialistas, subrayando el compromiso tanto de los instructores como de los padres de familia. Señaló que el crecimiento del grupo es resultado de una labor continua de promoción y enseñanza, lo que ha permitido consolidar una base sólida dentro de la disciplina.

Proceso

En lo correspondiente a la evaluación, los aspirantes fueron examinados de acuerdo con su nivel, abarcando grados desde cintas blancas hasta marrones. Cada participante ejecutó rutinas específicas que incluyeron ejercicios de motricidad, desplazamientos de combate, formas, técnicas de defensa personal, así como pruebas de rompimiento y enfrentamientos controlados.

El proceso estuvo acompañado también por Alfredo Custodio Alvarado, director de la Selección Lobos de Chiapas y quien se sumó a la supervisión de las ejecuciones, aportando su experiencia para fortalecer el criterio técnico durante la valoración de los examinados.

Tras la revisión detallada, el sinodal otorgó el visto bueno a los alumnos que cumplieron con los requisitos establecidos, avalando así su ascenso al siguiente grado. Este resultado refleja el nivel alcanzado por los practicantes, quienes mostraron disciplina, coordinación y dominio de los fundamentos.

Como parte del cierre se llevó a cabo la entrega de certificados que acreditan el cambio de cinta, en un ambiente de entusiasmo y reconocimiento al esfuerzo hecho por cada uno de los participantes. Padres de familia e instructores acompañaron este momento, destacando el compromiso de los jóvenes con su formación.

Este tipo de evaluaciones no solo permiten medir el avance técnico, sino que también consolidan valores esenciales como la constancia, el respeto y la perseverancia, pilares en la práctica del Tae Kwon Do.