Suspensión de siete atletas rusas por dopaje causa alerta

"Moscú * EFE. La suspensión de siete atletas rusas por presunta falsificación de pruebas de dopaje a ocho días de los Juegos Olímpicos de Pekín ha confirmado las sospechas del presidente de la Federación Espanola de Atletismo, José María Odriozola, quien había acusado a Rusia de recurrir a ""métodos prohibidos para mejorar el rendimiento de sus atletas"", después de que las rusas coparan el medallero en los Campeonatos de Europa celebrados en Gotemburgo en 2006.

En esa ocasión, Rusia recogió el testigo de la Unión Soviética al obtener una de cada cuatro medallas en juego (34 de 141), el mejor resultado de la historia.

En el cuadro femenino, las atletas rusas se colgaron once medallas de oro de un total de 29 y consiguieron varios dobletes históricos en 200, 400, 800, 1.500, 10.000, pértiga, triple salto y longitud.

La decisión de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) ha tomado por sorpresa a muchos en Rusia, cuyos dirigentes deportivos esperaban una cosecha de quince medallas, cinco de cada color, para el atletismo ruso en los Juegos.

""Es el mayor escándalo que recuerdo. Es un día muy triste para el deporte ruso"", senaló Rostislav Orlov, ex portavoz de la Federación Rusa de Atletismo (FRA) y actual columnista deportivo.

Orlov instó a la FRA a ""tomar medidas"" para acabar con esa lacra, que ha vuelto a manchar el buen nombre del deporte ruso.

""El presidente de la FRA, Valentín Balájnichev, debe tomar cartas en el asunto y comunicar las decisiones a la IAAF"", apuntó.

El propio Balájnichev declaró ayer a la emisora de radio ""Eco de Moscú"" que la IAAF le había comunicado sus ""sospechas"" hacía un mes, pero ese aviso no incluía la palabra ""sanciones"".

La IAAF sólo decidió suspender a las atletas rusas después de comprobar que los resultados de las pruebas de ADN tomadas la pasada semana tras los campeonatos nacionales no coincidían con las realizadas antes y durante los Mundiales de Osaka de 2007.

""Las atletas no reconocen la acusación, pero aceptan la sanción para evitar que el escándalo afecte a todo el equipo olímpico ruso en Pekín"", comentó.

Balájnichev asegura que este es el primer caso en la historia en el que la IAAF ""no puede demostrar"" sus sospechas de dopaje.

Y subrayó que los abogados de la FRA y de las atletas aseguran que ""la imputación es jurídicamente infundada"".

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