"Tampa * Florida, EEUU EFE. Será la cuarta vez en la historia de la Liga de Futbol Profesional de Estados Unidos (NFL) que la final se juega en Tampa y la ciudad quiere otra vez ser un anfitrión de lujo del espectáculo deportivo más popular del país: el Super Bowl.
Para la final de esta cuadragésima tercera edición a disputarse el 3 de febrero, Tampa no sólo ofrecerá un estadio remodelado para recibir a miles de fanáticos del Futbol Americano, sino una serie de atractivos turísticos como museos, barrios históricos, centros comerciales, restaurantes y parques de diversiones, entre otros.
Junto con las vecinas ciudades de San Petersburgo y Clearwater, Tampa forma el segundo conglomerado urbano más poblado de la Florida, con más de 2.5 millones de habitantes que suelen disfrutar de las bondades que ofrece esta área de cara a las costas del Golfo de México.
En Tampa se levanta Ybor City, también conocido como el Barrio Latino, un pintoresco enclave que nació gracias al empuje de la comunidad de inmigrantes cubanos que en 1880 desarrollaron la industria tabacalera en la zona.
Con el paso del tiempo este barrio ha sabido conservar la arquitectura colonial de sus inmuebles y sus calles de ladrillos, al punto de convivir con edificios inteligentes y kilométricos puentes que iluminan las noches de la ciudad.
La zona de SoHo, en la avenida South Howard de Tampa, alberga diferentes y exquisitos restaurantes para todo tipo de paladar, aunque si se trata de buscar la sazón latina, el propio Ybor Ciy es una alternativa. Allí también se encuentra una de las tradicionales cervecerías de la ciudad: el New World Brewery.
Otro de los atractivos de Tampa es el circuito de museos que integran el Museo de Arte de Tampa, el Museo de Arte Americano-Africano, el Museo de Ninos, el Museo de Ciencia e Industria y el Museo Salvador Dalí, entre otros.
La crisis golpeará también a la final del Super Bowl
Brian McCarthy, portavoz de la Liga Nacional de Futbol Profesional de Estados Unidos (NFL por sus siglas en inglés), prevé una disminución de la asistencia del público que acudirá a la XLIII Super Bowl programada para el próximo 1 de febrero en el estadio ""Raymond"" James, en la ciudad de Tampa.
""Si bien los preparativos avanzan de acuerdo a los planes establecidos y esperamos que la cantidad de televidentes aumente, creemos que el número de visitantes para el próximo Super Bowl será menor a las expectativas que tenemos; y esto se debe a lo que está pasando con la economía del país"", explicó McCarthy.
""Nadie es inmune a esta situación económica, pero esta posible disminución (de la asistencia) no hace que caiga el entusiasmo que existe por el juego, tampoco la alta audiencia (televisiva) que atrae el Super Bowl"", agregó el portavoz desde su oficina en Nueva York en entrevista telefónica.
McCarthy precisó que la NFL estima que en Tampa habrá una asistencia alrededor o mayor de 100,000 seguidores, muy por debajo del rango de los 200 mil fanáticos que convocó en 2007 el juego final en el que se impusieron los Potros de Indianápolis ante los Osos de Chicago, en el estadio de los Dolphins de Miami.
La empresa PricewaterhouseCoopers pronosticó que debido al impacto de la crisis económica el evento generará aproximadamente 150 millones de dólares.
James se siente
reivindicado con su
primer Super Bowl
Nadie cuestionaba la gran calidad del corredor Edgerrin James, pero por distintos motivos no pudo brillar de manera especial hasta que llegó a los Cardenales de Arizona, y aunque estuvo también a punto de irse, al final se quedó y ahora disfruta la primera asistencia a un Super Bowl
James se ha convertido desde que llegó a Tampa en una de las grandes atracciones que tienen los Cardenales y puede ser también decisivo cuando el entrenador jefe del equipo, Ken Whisenhunt, trabaje la estrategia del ataque contra los Acereros de Pittsburgh.
""Mi objetivo no es otro que estar listo para ayudar al equipo a conseguir lo que todos deseamos, el título de Super Bowl para hacer historia"", declaró James. ""Ahora no es el momento de hablar del pasado sino de la gran alegría que sentimos todos por estar en Tampa"".
Sin embargo, a finales del 2008, James dio instrucciones para que su agente pidiera que lo dieran de baja, una petición a la que los Cardenales no consideraron ni tan siquiera tomar en cuenta.
Después del 26 de octubre, cuando ganó apenas 17 yardas en siete acarreos y soltó un balón durante la derrota por 27-23 ante las Panteras de Carolina, James fue sustituido por el novato Tim Hightower.
Como reserva y sin opción a irse, James decidió no comenzar un enfrentamiento con el equipo y decidió que lo mejor era asimilar la la nueva situación con actitud positiva.
Roethlisberger quiere
borrar la imagen negativa de su primer Super Bowl
Un triunfo siempre es algo importante y más si se consigue en el primer Super Bowl que se disputa como profesional, pero para el mariscal de campo de los Acereros de Pittsburgh, Ben Roethlisberger, todo eso no fue suficiente para borrar la mala imagen que dejó en el campo.
Por eso, en el ""Día de la Prensa"", de la 43S edición del Super Bowl, el segundo que va a disputar con los Acereros, Roethlisberger es consciente de que esta vez tiene que demostrar que el equipo está ahí no sólo por la gran defensa que poseen sino por el trabajo que él mismo y el ataque realizan.
Roethlisberger está consciente de que tiene suerte de estar en el Super Bowl, pues, como él mismo reconoce, los Acereros podrían haber perdido más partidos por culpa de su actuación.
Algunos equipos ganan campeonatos gracias al trabajo que realizan los mariscales de campo, pero en el caso de los Acereros vieron cómo no perdieron el Super Bowl de 2004, al margen de la gran ayuda que les dieron los árbitros, por el trabajo excepcional de la defensa.
Si los Acereros hubiesen tenido que basar su éxito en la aportación de Roethlisberger, entonces, todo hubiera sido muy diferente y para peor.
El propio ""Big Ben"", como familiarmente se le conoce al mariscal de campo de los Acereros, reconoce que el equipo no perdió el partido a pesar de su mal juego.
Al mostrarse tan nervioso como un adolescente al que se le lleva a un examen de conducción, Roethlisberger completó nueve de 21 pases con dos interceptados.
Estaba tan mal que los Acereros confiaron en un receptor abierto, Antwaan Randle El, para lanzar el pase de touchdown crucial para vencer por 21-10 a los Halcones Marinos de Seattle, en Detroit.
Roethlisberger se convirtió en el mariscal más joven en ganar un Super Bowl a los 23 anos, pero no tenía mucho de qué sentirse orgulloso por la labor que hizo en el campo.
No mucho después, el carácter del jugador mejor conocido por su competitividad que por sus pases bien lanzados comenzó a cambiar y a demostrar que es pieza fundamental también en los triunfos de los Acereros.
""Obviamente me comencé a molestar porque no jugué tan bien, porque desilusioné a mis companeros y no ayudé al equipo a ganar el partido"", admitió Roethlisberger, quien tiene como filosofía ser el más competitivo en todos los aspectos y se niega a perder.
Ante estos antecedentes, el Super Bowl del próximo domingo tiene doble valor para el mariscal de los Acereros que buscará no sólo el triunfo sin la reivindicación de hacerlo bien cuatro anos después de su debut en una gran final.
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