Con su examen de cintas negras es como concluye este 2020 la escuela Tae Kwon Do Oriente Internacional Kumatz. Además de los nuevos artemarcialistas con el grado máximo, la institución evaluó a alumnos de grados menores, siendo así, una gran fiesta marcial.
Alfredo Mayorga Álvarez, director general de TOI Kumatz, comentó a Cuarto Poder la satisfacción de poder llegar al cierre de este complicado año, luego de estar más de ocho meses sin entrenar de manera presencial y cuando la pandemia fue más severa pensaron en que este tipo de eventos no se realizarían.
“Me siento contento, orgulloso porque los atletas se prepararon para este examen. Sé que tengo el respaldo de los padres de familia, saben que primero está la integridad de los atletas. En Kumatz lo primordial es guardar la salud, hacer deporte y estar preparados para lo que venga”, expuso el entrenador.
De manera general, la escuela capitalina evaluó a 62 atletas: 52 en grados menores (cintas de colores), y 10 más para grados mayores, entre los que estuvieron cinco para 1er Poom, cuatro para 1er Dan y uno más para 2do Dan. Para esta ocasión y debido a la pandemia, la evaluación fue diferente a la de años anteriores, pues además de pasar un filtro sanitario, los examinados debieron portar cubrebocas, así como quitar ciertos aspectos dentro del programa que contiene el examen.
“Para evitar un poco más del tiempo, excluimos por única razón el combate libre, pues ahí siempre hay roces, está el ‘clinch’, entonces quisimos evitar esa situación; y por igual las formas, aunque después se trabajará con todos los cintas negras a nivel general”, comentó Mayorga Álvarez.
En la evaluación general se pudo observar los aspectos principales que se entrenan durante un largo periodo de tiempo: rompimiento de tablas, pasos de combate, defensa personal y el pateo básico.
Considerándolo como un examen muy fuerte, recalcando el aspecto de los meses sin entrenamientos por la pandemia, el profesor Alfredo Mayorga Álvarez envió un mensaje a los nuevos cintas negras, mismo que puede replicarse para los que ascendieron un nivel más en grados menores.
“Sigan entrenando fuerte, con la disciplina que lo hacen, con la actitud y mentalidad; y ese carácter que caracteriza (sic) a TOI Kumatz, porque los alumnos de nuestra escuela jamás se van a dejar vencer ni hasta en el último segundo, vayan ganando o perdiendo, siempre van a responder hasta el último momento”.
Después del examen, TOI Kumatz continuará unos días entrenando en su doyang principal, para antes de las fiestas decembrinas culminar de buena manera un año que les ha significado gran enseñanza.












