Tras la sanción| Daniele de Rossi esta muy triste

"Duisburgo * EFE. El centrocampista Daniele de Rossi, sobre quien pesa la amenaza de una dura sanción por el codazo al estadounidense Brian McBride, ha sido la cara triste en el regreso de Italia a los entrenamientos tras el día de descanso, en una sesión extranamente bastante ligera, que parece indicar que algunos jugadores están justos de fuerzas.

Después de los ejercicios físicos (no muy exigentes) y en los que participaron todos, incluidos los ""tocados"" Simone Perrotta y Alberto Gilardino, el seleccionador, Marcello Lippi, ordenó tan sólo a 14 de los 23 disputar un ""partidillo"" a medio campo.

Los restantes nueve, con excepción del meta Gianluigi Buffon, que se ejercitó en solitario con el entrenador de porteros, y de Gilardino, que lo hizo junto a un fisioterapeuta con suaves toques de balón y cambios de dirección para verificar el estado del tobillo, pasaron al gimnasio.

Algo extrano porque se trataba de ocho (entre ellos, Toni, Nesta, Pirlo, Zambrotta, Cannavaro, Perrotta) de los once titulares contra los Estados Unidos y tras un día de reposo absoluto. Puede dar una idea de lo justo que físicamente están los jugadores y de que, por ello, Lippi desea mantenerlos ""entre algodones"".

En el ""partidillo"" tampoco estuvo Vincenzo Iaquinta, que dio el susto de la jornada, porque en un rondo se escurrió y al apoyar la mano izquierda sobre el césped se hizo dano en el dedo pulgar.

Rápidamente fue llevado a un hospital y se le realizaron exámenes radiológicos que descartaron la fractura. Se ha quedado, al menos así han dicho los médicos, en un traumatismo en el metacarpo del pulgar izquierdo. Es decir, una torcedura que le hará entrenarse y jugar con un vendaje.

Durante el entrenamiento se vio como Lippi llamó aparte a Francesco Totti y, durante ocho minutos, le explicó diversas posiciones por donde moverse y caer por banda para evitar férreos marcajes como el que sufrió en el partido contra los Estados Unidos.

El entrenamiento no dio mucho, pero sí se vio la tristeza de de Rossi, un jugador joven y que es consciente que puede haberse acabado el mundial para él tras su expulsión, por codazo en la cara al estadounidense Brian McBride.

Se está a la espera de la sanción de la FIFA, que puede llegar el 22 o el 23 de este junio. Ya se sabe que se perderá, al ser por roja directa, el partido contra la República Checa, pero se teme que la suspensión sea dura, muy dura.

De Rossi presentará en breve su carta de descargos, sus explicaciones al caso. De momento, ha recibido el apoyo de sus companeros. Y para esta tarde le esperaba la charla con Lippi.

En tanto, ayer se presentaron ante la prensa Zambrotta y Pirlo, quienes senalaron la importancia de un partido ante los checos donde está en juego ""el todo o el nada"", situación que, también ellos, consideran es la que más gusta a la selección italiana.

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