"México * Agencias. Consciente de que una victoria sobre la selección mexicana sería una gran campanada, pero no algo milagroso porque los milagros sólo Dios los hace, el entrenador de El Salvador, Carlos de los Cobos, confía en que sus jugadores harán un buen papel en el ""Azteca"".
La selección que dirige el timonel mexicano se juega la vida, paradójicamente, ante el Tricolor el próximo sábado, ya que en caso de no sacar el triunfo, el sueño mundialista habrá terminado para los salvadoreños.
""Sería sorpresa; milagros solamente Dios, porque México es el favorito por todas las razones y si ganamos sería una sorpresa pero no un milagro, confío en el grupo y lo más importante es que tenemos jugadores jóvenes que son atrevidos. Vivirán un momento muy especial porque estarán por primera vez en el estadio 'Azteca' y quiero que lo vivan con mucha emoción para que se sientan con confianza y seguridad, porque también somos una selección competitiva"", indicó este lunes.
Los salvadoreños arribaron el domingo por la tarde a la Ciudad de México y de ahí se trasladaron a Querétaro, y este lunes entrenaron por la mañana en la Plaza de Toros de Juriquilla, trabajaron la parte física y la táctica.
De los Cobos explicó que escogió dicha ciudad porque aquí tiene grandes amistades y gran apoyo. Además, reiteró que jugar contra México en el 'Azteca' será muy emotivo para él, ya que aunque estará en la tierra que lo vio nacer, también tiene bien puesta la playera salvadoreña.
""Va a ser muy especial para mí porque estoy en mi país, pero también he aprendido a querer a El Salvador, y como he dicho últimamente, tengo que saber diferenciar, porque cada aspecto tiene su importancia. Como técnico tengo un compromiso y el sábado voy con la intención de conseguir un buen resultado, porque sabemos que si queremos llegar a la última jornada con una posibilidad, hay que ganar"", agregó.
Sobre la posibilidad de volver a dirigir en México tras su participación con El Salvador, De los Cobos dejó abierta la opción, pero reconoció que hay grupos de poder que controlan el balompié nacional, y como él no tiene ni agente, podría dificultarse.
""Siempre he dicho que es difícil dirigir, porque hay muchos equipos controlados por promotores, y hay ahí una serie de grupos bien organizados que van controlando y rotando técnicos de un lado para otro, pero sé que en cualquier momento se puede abrir una posibilidad. Lógicamente debes formar parte de un grupo para poder trabajar. Yo no tengo representante; yo dependo de que alguien quiera mi trabajo"", concluyó.
"











