Viena * EFE. Turquía regresó al primer plano internacional al lograr el pase para las semifinales de la Eurocopa de Futbol, en las que se medirá a Alemania, tras resolver en los pénaltis un enfrentamiento soporífero durante 119 minutos y trepidante en su desenlace.
Tras la primera acción de peligro croata, que no aprovechó Srna, Turquía se aferró a su libreto, tomando la iniciativa con cautela, con disparos lejanos de Haltintop -en dos ocasiones- y de Tuncay, antes de que se completara el primer cuarto de hora.
Croacia forzaba la maquinaria y antes de la media hora Fatih Terim ya sacaba a calentar a tres de sus hombres, en previsión de algún contratiempo.
Regresó Croacia moviendo, y Turquía, controlando. Olic estuvo a punto de sorprender a Rustu poco después de la reanudación. Y Kranjcar, de puntera, volvió a mostrar sus garras en el diez de la segunda. Diez antes de que Slaven Bilic ordenase el cambio de Petric, que entró por Kranjcar. Cuyo fallo final dejó fuera a Croacia.
Una triangulación entre Pranjic, Olic y Rakitic pudo acabar en gol de éste, en el 70, un minuto antes de un nuevo cabezazo con peligro de Olic. Croacia insistía, siempre por la izquierda.
Que estuvo a punto de enmudecer con la falta de Srna que desvió magistralmente Rustu, impecable, al final, de nuevo ante Olic.
Sin goles se llegó a la primera prórroga del torneo centroeuropeo. Una genialidad de Modric, que se hizo con un balón al borde de la línea de fondo, se giró y se la colocó en la cabeza a Klasnic, que definió. Pero acto seguido, el dios del Futbol se acordó de nuevo de Turquía y, en el último suspiro, Sentürk forzó, de zambombazo a la escuadra, la tanda de pénaltis.
En las que suelen fallar los genios. Y fue Modric el que abrió la vía de la decepción croata. Luego Rakitic. Finalmente, Rustu tocó la gloria. Se convirtió en héroe al desviar el lanzamiento de Petric. Sacando el billete para Basilea. Y Viena fue tomada de nuevo por los turcos.











