Gran sensación causó la presentación de los pequeños pero grandes luchadores mini, quienes se presentaron en el Deportivo Roma, el pasado 15 de febrero. Producciones ZANE fue la encargada de traer a dichos personajes por primera ocasión a Tuxtla Gutiérrez, algo que fue bien recibido por la afición capitalina.
Con gran profesionalismo, los gladiadores mini subieron al ring de la “catedral” luchística, y pese a que en los primeros instantes las risas por lo novedoso de la función se escucharon entre los aficionados, después todo pasó a ser aplausos y ovaciones, pues admiraron cómo es que los luchadores se brindaron al máximo.
En dicha cartelera aparecieron Microman, Chamuel, Ángel y Átomo, profesionales con gran trayectoria en esa modalidad de Lucha Libre que deleitaron a la afición. Al final, Átomo reconoció que pertenecer a esta categoría de luchadores no es fácil, pero es algo que les gusta y aman demasiado.
“Las primeras ocasiones sí te llegas a sentir un poco mal, porque ves a la gente riéndose. Después entiendes que no lo hacen por malicia, y bueno, ahora hasta nos piden fotos y autógrafos y se siente muy bonito. No es nada fácil porque nos preparamos igual que los otros luchadores, hacemos trabajo de gimnasio, arriba del ring, todo, y lo hacemos porque nos gusta lo que hacemos”, expone el miniluchador.
Microman, conocido por ser el heredero de Alushe, también sabe que no es una profesión sencilla, menos para él, considerado el luchador más pequeño de todo el mundo; de ahí el nombre que lleva profesionalmente.
“Mientras lo haga con pasión, dedicación y amor, es algo que disfrutaré muchísimo. La Lucha Libre nos cambió la vida, a mí mucho más. Bien lo dicen mis compañeros, no es una carrera fácil, por eso hacemos lo posible y un poco más para satisfacer a la afición”, expone.












