Los Tuzos de Pachuca finiquitaron la semifinal de vuelta en Monterrey al derrotar 0-1 a los Rayados, que se mostraron parcos y sin ideas ofensivas, con lo que ahora disputarán la final ante los Diablos Rojos de Toluca.
El equipo de la Bella Airosa tuvo un desempeño disciplinado e inteligente que dejó inoperante al, teóricamente, poderoso ataque de “la pandilla”.
Monterrey, por su parte, intentó modosamente hacerse presente en el marcador, pero sus intentonas chocaron ante el muro defensivo de los Tuzos que consiguieron una victoria sencilla, ya que en la agonía del encuentro, el árbitro Luis Enrique Santander decretó un penalti en tiempo complementario que hizo bueno Avilés Hurtado, lo que provocó la rabia de la gente de Monterrey.
Después de un conato de bronca, el silbante terminó el juego para evitar mayores incidentes, con lo que Pachuca se lleva la llave con marcador global de 6-2.
Será final inédita
Se trata de una final inédita, pero entre dos de los tres clubes más ganadores en la historia de los torneos cortos.
Los Diablos Rojos son el más exitoso, con siete títulos; los Tuzos suman seis, al igual que el Santos Laguna.
Por primera vez en la historia, el Pachuca y el Toluca dirimirán al campeón del futbol mexicano, pero será la sexta ocasión que se enfrentan en una Liguilla.
La serie favorece a los Diablos Rojos (3-2) que se impusieron en las tres más recientes eliminatorias (semifinales de los Aperturas 2005 y 2006, así como dentro del Bicentenario 2010).
Eso sí, será la primera vez que el duelo se cierre en el estadio Hidalgo, ya que los cinco antecedentes tuvieron su cotejo de vuelta en la Bombonera de Toluca.












