Iván Agüero * CP. Entre tristezas, lágrimas, dolor y sufrimiento, el Dojo Shotokan Karate Do rindió homenaje a su fundador en nuestro estado: Manuel Munoz.
De 47 anos de vida, 33 de ellos dedicados a esta arte marcial, el médico de profesión dejó de existir el martes 31 de julio. Por un lapso de cinco anos se aferró a la vida con garra y tenacidad, tal y como es el Karate, se mantuvo firme hasta que el destino hizo su parte.
Ayer el cuerpo de Munoz Alfaro entró por última ocasión al Dojo Shotokan Karate Do, pero su legado, visión, aprendizaje y don de gente, queda en este inmueble, en cada alumno, cada espacio. Familiares, amigos y karatecas le brindaron el último adiós.
La senda de la vida te confronta con todo tipo de personas, en ocasiones tienes el gusto de encontrarte con los que trascienden y que tocan a cientos con buenas ensenanzas.
Alrededor de las 14:00 horas, el cuerpo de este maestro entró al inmueble que se ubica en la cuarta poniente entre primera y segunda norte; sus alumnos lo esperaban.
En un rito poco habitual, Gilberto Hernández Maza, uno de los destacados alumnos de Manuel Munoz, dirigió el evento. Los 15 cintas negras, todos pupilos del sensei, contuvieron las lágrimas por momentos, pero los recuerdos con él, las vivencias y la realidad, propiciaron lo inevitable.
Atrás de los alumnos experimentados, un grupo de pequenos quienes seguirán con el legado.
Ramón Tamayo, profesor, amigo y companero, estuvo presente y dirigió palabras a Manuel.
Todo en esta vida está lleno de obstáculos y problemas, este es el destino de los hombres, superarlos o sucumbir con ellos.
En el camino que has recorrido los obstáculos han sido duros, pero no te lamentes, porque si son grandes los problemas que se te presentan, más grande será la fuerza que te den para que hagas duraderos los triunfos que obtengas.
La semilla que no rompe su vestidura con el dolor no es digna de percibir el beso y la caricia del sol.
Por eso, lucha porque la fuerza de tus brazos sea vencida por tu voluntad, que la fuerza de tus piernas, sea vencida por la verdad que toda tu fuerza física, sea vencida por tu inteligencia, pero que tu inteligencia sea humilde y siempre escuche a tu corazón, y ser humilde, es aprender de todos lo mejor, de la mujer, su capacidad de amar; del anciano, su paciencia y tranquilidad; del hombre de negocios su tenacidad; del hombre humilde, a luchar por la vida.
Manuel: Sé siempre un guerrero que luche por la justicia, sé un valiente que hable con la verdad, sé un hombre que no le tema a la vida, pero, sobre todo, sé un ser que busque la libertad porque el hombre libre, es un símbolo universal.
Uno: esforzarse por la perfección del carácter; uno: fomentar el espíritu de esfuerzo; uno: defender los caminos de la verdad; uno: guardarse contra el valor impetuoso; uno: honrar los principios de etiqueta. Oz.
No habrá quién o qué, pueda borrar ese inmenso dolor, la única manera de encontrar pronta resignación es continuar con el legado que deja, recordarlo como fue: alegre, con profundo amor a la vida, a su familia, a los amigos, al deporte, a su profesión, pero sobre todo a sus alumnos.











