Un gran genio y figura

"Nueva Orleáns * AP. La imagen es imposible de olvidar. El mariscal Drew Brees con su hijo en un brazo, y el trofeo Vince Lombardi en el otro. En el fondo, el artesano que terminó con la sequía de campeonatos de los New Orleans Saints; el entrenador Sean Payton.

Siempre ha sido considerado una de las mentes ofensivas más brillantes de la NFL, pero no tenía el trofeo para respaldar esa afirmación. ""Creo que el anillo lo que hace es validar todo el trabajo duro que haces"", sentenció Payton. ""Confirma la preparación por parte de tus jugadores. Y la realidad es que cuando tienes un título en tu haber, es mucho más sencillo transmitir tu mensaje a tus dirigidos"".

Pero mientras su conocimiento del deporte es indudable, algo demostrado cuando fue nombrado Entrenador del Año en el 2006, su conexión con sus jugadores sí ha sido puesta en tela de juicio en varias ocasiones.

Algunos creían que Payton era demasiado frío, otros que simplemente pensaba en sí mismo, y que por eso no era ""uno más de los muchachos"". Pero todo eso quedó en el pasado cuando Payton llegó a Louisiana. New Orleans es una ciudad multicultural que atrae a cualquier visitante, pero convengamos que el turismo no era precisamente la prioridad de la ciudad, cuando Payton arribó en el 2006.

Víctima del huracán ""Katrina"", New Orleans recién comenzaba lentamente a recuperarse de la catástrofe, cosa que aún sigue haciendo al día de hoy. Y aunque no es ni cerca de ser suficiente, los Saints le brindaron en febrero una alegría muy necesitada, aunque aislada, a una afición históricamente sufrida.

Y ahora Payton, inspirado por la voluntad y el amor propio de los locales, se está encargando de inmortalizarla al escribir un libro llamado ""Home Team"", en el cual detalla la conexión entre un equipo y una ciudad.

""Decidí que iba a escribir el libro justo antes del Campeonato de la NFC"", aclaró el entrenador de los New Orleans. ""La ciudad y el equipo van de la mano. Todos nos unimos para recuperarnos de 'Katrina' e hicimos pequeñas cosas para de alguna forma obtener la gloria. Es un libro que los va a hacer llorar y reír al mismo tiempo, porque trasciende a los Saints"".

Temporada baja ocupada si las hay para Payton, que también ha tenido que lidiar con varias cuestiones desde el punto de vista deportivo. Se demoró por ejemplo la renovación del profundo Darren Sharper, quien a los 34 años sigue produciendo en grande.

""Siempre tuvimos interés en firmar a Darren"", admitió Payton. ""Pero él es una persona inteligente y quería evaluar sus opciones. Por suerte decidió quedarse con nosotros que creo es lo mejor para ambas partes"".

Y desde que aseguró su continuidad, Sharper no ha pasado desapercibido.

De hecho, ha estado intercambiando bromas con su ex compañero Brett Favre, quien a su vez dio un incidió de que volvería otro año a la NFL al decir que ""le encantaría vencer a los Saints"".

""Definitivamente creo que Favre va a volver a jugar un año más"", sentenció Payton. ""Tiene demasiado talento como para no volver. Eso sí, lo único que pido es que vuelva después de la semana libre porque nosotros lo tenemos que enfrentar en la primera semana"".

Pero Sharper no es el único jugador de alto perfil en el plantel de los Saints. Sub y sobrevaluado serían las palabras perfectas para describir al mariscal Drew Brees y al corredor Reggie Bush.

Brees tiene los números, pero aún ahora tras obtener su primer anillo, sigue sin recibir la atención que reciben otros como Peyton Manning y Tom Brady. ""Sé que soy subjetivo, pero para mi Drew está en el mismo escalafón que ellos"", opinó Payton. ""Es uno de los mejores tres mariscales de la liga y para mi es un placer dirigirlo"".

Por su parte, el corredor Reggie Bush ha estado bajo las luces desde que salió de USC, pero su producción en el campo parece nunca haber alcanzado las expectativas que estaban puestas en él.

""Reggie es alguien que puede cambiar la dinámica de un partido"", declaró su entrenador. ""Hemos sido la mejor ofensiva de la liga en tres de últimos cuatro años, y él fue parte de ese éxito. Para nosotros es demasiado valioso, nos da mucha flexibilidad. Claramente vende muchas camisetas, pero dentro del campo es un ganador, y eso quedó demostrado en la universidad y ahora entre los profesionales"".

Más allá de que la actualidad le sonríe a Payton, y de que posiblemente esté inmune a cualquier crítica en este momento luego de lograr lo que nadie antes había conseguido en New Orleans, lo cierto es que draft de los Saints ha sido cuestionado por algunos expertos en la materia; no por los propios fans de New Orleans que aún siguen de fiesta.

Jabari Greer y Tracy Porter son los esquineros titulares del equipo. No hace falta explicar la importancia de Porter en el Super Bowl pasado, pero sí me sentí a obligado a preguntarle a Payton por qué había elegido esquineros en la primera ronda de los últimos dos drafts.

¿Acaso no está conforme con lo que tiene? ""Definitivamente estamos contentos, pero aprendimos lo difícil que es encontrar talento en la posición de esquinero"", dijo Payton. ""Realmente no gustan mucho las aptitudes de Patrick Robinson, y de esta forma Malcolm Jenkins puede realizar a la transición a profundo libre. Ganamos en profundidad y en talento"".

En la previa al draft más reciente, una de las mayores necesidades de los Saints parecía ser la posición de apoyador. Pero sin embargo, ninguno fue escogido en las siete rondas.

""Obviamente lo evaluamos, pero no queríamos poner la necesidad por encima del talento"", explicó Payton. ""Por suerte conseguimos a Clint Ingram proveniente de Jacksonville después del draft. Y si te soy sincero, confiamos mucho en nuestros jóvenes apoyadores, que quizás no tienen mucho renombre, pero sí mucho talento"".

Volviendo a lo que el libro se refiere, un capítulo está dedicado a uno de los mentores de Payton. Su nombre es Bill Parcells.

""Lo que más rescato de Bill es que siempre ha entendido el significado de ganar"", expresó Payton. ""Es como un padre para mi, y siempre tengo miedo de decepcionarlo. Es una de las mentes más brillantes de la liga"".

Su época en Dallas también le permitió a Payton vivir de cerca la pasión de la fanaticada hispana. ""Estando en Texas, me di cuenta de primera mano el entusiasmo del fanático hispano. Pero va más allá de eso, realmente conocen el deporte, y ojalá que siga creciendo como hasta ahora"".

Algo ha cambiado, sonríe entre respuesta y respuesta, como si le hubiesen sacado un peso de los hombros. Automáticamente se pensaría que se debe al anillo, que exhibe mientras se pasea por los pasillos de ESPN, pero los periodistas que cubren regularmente al equipo me dicen que es un hombre cambiado hace ya un par de años.

No me malinterpreten, la genialidad para entrenar sigue allí.

Y si alguno tiene una duda, simplemente mire el Super Bowl pasado. Pocas veces un entrenador gana un partido, pero como dije aquél día en el estadio, Payton ganó ese Super Bowl.

No hubo jugada más influyente que la patada lateral recuperada por los Saints. Cambió el envión anímico y desde allí fue todo barranca abajo para New Orleans.

"