Un “Matador” guía a México al tercer sitio

Un “Matador” guía a México al tercer sitio

Con una mezcla de jugadores de experiencia y juventud, la selección de México se presentó en la Copa América Bolivia 1997, con el objetivo de recuperar el terreno perdido, y dar a conocer a un goleador que se convirtió en la revelación del torneo.

La aparición de Luis Hernández no sólo fue una sorpresa en tierras sudamericanas, sino también para México, ya que el delantero, entonces militante de Rayos del Necaxa, nunca se había mostrado como un gran definidor frente a los tres palos.

Pese a que su oportunidad le llegó un poco tarde, a los 28 años, supo aprovecharla muy bien para opacar la actuación de Ronaldo y encabezar a un equipo mexicano que reafirmó la calidad de su Futbol.

Pero el “Matador” Hernández no estuvo solo para lograr la tercera plaza en Bolivia 1997, fue acompañado de jugadores como el portero Adolfo Ríos, Duilio Davino, Germán Villa, Raúl Rodrigo Lara, Cuahtémoc Blanco y Francisco Palencia, estos últimos cinco, base de la selección olímpica en Atlanta 1996.

El “show” de Hernández comenzó ante Colombia, equipo al que México venció 2-1 con anotaciones del “Matador”. Pero esto sólo era una pequeña muestra de la capacidad de Luis Hernández, pues en su segundo enfrentamiento de la primera fase ante Brasil, dos goles del “Matador”, el segundo quitándose a dos defensas brasileñas, hizo soñar y vibrar a México ante una victoria frente a la “verde-amarella”.

Sin embargo, al final los dirigidos por Mario Lobo Zagallo reaccionaron y le dieron la vuelta al marcador 3-2, en uno de los mejores juegos del torneo. El Tricolor se clasificó a la segunda fase al empatar a un gol ante Costa Rica, el otro invitado de la Confederación Sudamericana de Futbol (CSF) al torneo, nuevamente con un gol de Hernández por la vía penal, el quinto en su cuenta particular.

En cuartos de final, México se enfrentó a un Ecuador que quería revancha luego de la eliminación que sufrió en 1993, y tras empatar a un gol con anotación de Blanco en tiempo reglamentario, el juego se tuvo que definir desde los 11 pasos.

Fue cuando emergió la imponente figura de Adolfo Ríos para detener tres penales, y darle a México la victoria y el pase a semifinales, al derrotar a los ecuatorianos. En la antesala de la final México tuvo que aterrizar en La Paz para enfrentar al equipo anfitrión, que se valió de la altura de esta ciudad para llegar a estas instancias.

La hazaña de regresar a una final parecía que se volvería a lograr con la ventaja en el marcador, con gol de Nicolás Ramírez, muy temprano en el juego. Pero la polémica actuación del silbante paraguayo Epifanio González manchó un triunfo de Bolivia 3-1, luego de un tiro muy lejano de Erwin “Platini” Sánchez que nunca rebasó por completo la línea de gol, que en ese momento era el empate 1-1, así como una rigorista expulsión de Claudio Suárez.

Así, México se quedó a un paso de la final y tuvo que pelar por el tercer puesto ante Perú, que venía de ser humillado 7-0 por Brasil, con gol de Hernández, el sexto en su cuenta particular, derrotó 1-0 al cuadro “inca”.

En el plano individual también se lograron diversas distinciones, tales como el nombramiento de mejor técnico del torneo a Velibor “Bora” Milutinovic y Luis Hernández, quien marcó el gol dos mil en la historia de la Copa América ante Costa Rica, quien fue designado como el mejor jugador, y campeón de goleo.

Además de que Adolfo Ríos, Luis Hernández y Cuauhtémoc Blanco integraron el equipo “ideal” de la justa.