"Un Pro Bowl de ""estrellas"""

"México * Agencias. ¡Bienvenidos, estimados aficionados de la NFL, a la era en que el Pro Bowl significa cada vez menos! No lo malinterpreten. Ser elegido para jugar en el Pro Bowl sigue siendo un gran honor. El problema es que parece que cada año se está más y más lejos de ver a los mejores jugadores de ese año recibir el honor de ser invitados al partido de todo estrellas.

Por un lado, la NFL insiste en que se celebre el partido antes del Super Bowl, con lo que automáticamente se roba a los jugadores que juegan en los equipos que disputan el Trofeo Lombardi. Al ver las plantillas para esta campaña, es más que evidente que cada uno de los equipos considerados contendientes, luego de 16 jornadas completas de acción puede presumir de múltiples miembros de sus plantillas elegidos para hacer el viaje a Honolulu. Eso significa que si, por ejemplo, los Atlanta Falcons y New England Patriots alcanzan la instancia del súper domingo, 13 jugadores de los anunciados por la NFL para participar en la NFL quedarán automáticamente descartados, incluyendo a ocho elegidos como titulares. Luego, está la cuestión de los que son elegidos con base en su reputación o popularidad, y no por su producción. Este año tenemos el ejemplo de jugadores como Logan Mankins o Ed Reed. No se puede negar que Mankins y Reed son jugadores de élite en sus respectivas posiciones, pero para jugar en el Pro Bowl correspondiente a la temporada regular del 2010 sería bueno que hubieran jugado la gran mayoría de la campaña.

Mankins lleva ocho partidos en el año para los Patriots, después de mantenerse alejado de New England por una disputa contractual, mientras que Reed inició la campaña en la lista de imposibilitados para jugar por problemas físicos, y lleva nueve juegos para los Baltimore Ravens en el 2010. ¿Es creíble suponer que a Mankins le alcanzó media temporada para superar a todos los demás guardias de la AFC? ¿A Reed le bastaron nueve partidos para lucir mejor que todos los demás profundos libres de la AFC? Tanto Mankins como Reed, que son jugadores de élite, fueron elegidos como titulares. Pero el que sean jugadores de élite, habitualmente, no significa que fueron jugadores de Pro Bowl en el 2010.

¿Alternativas? ¿Qué tal suenan Ryan Lilja de los Kansas City Chiefs y T.J. Ward -un novato- de los Cleveland Browns? Claro, suenan raro, porque no son jugadores reconocidos como Mankins y Reed, pero posiblemente más meritorios para el viaje a Hawaii después de la presente campaña. Definitivamente, el reconocimiento de nombre juega un papel tan o más importante en las votaciones, como la producción. Ejemplos como los de Mankins y Reed sobran en las plantillas de este año: Reggie Wayne (Indianapolis Colts), Antonio Gates (San Diego Chargers), Ray Lewis (Baltimore Ravens), Darrelle Revis (New York Jets), Drew Brees (New Orleans Saints), Steven Jackson (St. Louis Rams), Tony Gonzalez (Atlanta Falcons), Andre Gurode (Dallas Cowboys), Adrian Wilson (Arizona Cardinals). Todos ellos son jugadores que podrían denominarse como de Pro Bowl, y todos han sido elegidos antes. Simplemente no queda claro si debían ser jugadores para el Pro Bowl del 30 de enero del 2011.

La popularidad de los jugadores puede desvirtuar el proceso de votación, desde los tres lados de la votación. Los aficionados pueden votar cuantas veces quieran, y usualmente lo hacen -muy entendible, por supuesto- por sus jugadores preferidos o por los miembros de los equipos a los que apoyan. Difícilmente se puede hablar de objetividad allí. Pero, por supuesto, no se trata de señalar a los aficionados. El proceso tampoco es perfecto en cuanto a las votaciones que hacen los jugadores y entrenadores. Cada equipo enfrenta a 13 rivales diferentes por temporada. Eso significa que de los 31 equipos restantes de la liga, realmente se enfocan en estudiar, en video, a menos de la mitad. Fuera de los partidos de horario estelar -en esencia, los partidos nocturnos-, jugadores y entrenadores realmente miran muy pocos partidos en vivo.

Y como no todos los equipos son programados para horario estelar, hay jugadores que pueden pasar toda una campaña sin observar un partido de otro equipo en particular. Simplemente no alcanza el tiempo para verlos a todos. Muchas veces, las votaciones se hacen con base en amistades, o en lo que puedan ver en los resúmenes de los noticiarios deportivos como ""SportsCenter"". ¿Influye la reputación y la popularidad en esta faceta del proceso? Ross Tucker de ESPN.com -un ex liniero ofensivo de la NFL- ha propuesto incluso hacer públicos estos votos, medida que podría generar duelos personales extremadamente interesantes para postemporada y la campaña siguiente, una vez que un jugador se entere de lo que votó el de al lado. Pero no todo es negativo. Hubo varias posiciones que sorprendieron gratamente. Un ejemplo es la de corredores de la AFC, donde fueron honrados Maurice Jones-Drew (Jacksonville Jaguars), Arian Foster (Houston Texans) y Jamaal Charles (Kansas City Chiefs), todos ellos merecidamente. De hecho, es tan bueno el grupo de corredores, que existen pocos argumentos para decir que Peyton Hillis de los Browns, Ray Rice de los Ravens o Darren McFadden de los Oakland Raiders quedaron afuera injustamente. Simplemente no hay cupo para todos. Idéntica caso ocurrió, al parecer, con los receptores abiertos de la NFC. Roddy White (Atlanta Falcons), Calvin Johnson (Detroit Lions), DeSean Jackson (Philadelphia Eagles) y Greg Jennings (Green Bay Packers) se ganaron a pulso sus invitaciones. Desafortunadamente, eso dejó afuera a Hakeem Nicks de los New York Giants, Mike Williams de los Tampa Bay Buccaneers, y Marques Colston de los New Orleans Saints.

No todos pueden ir. ¿Cómo mejorar el proceso? Quizás realizando el partido en una fecha posterior al Super Bowl podría disminuir un poco las deserciones de último momento. Tampoco me molestaría cerrar un poco la ventana de votación para aficionados. No hay razón para iniciar prácticamente a media temporada, y tampoco para que concluya antes del término de la campaña regular.

¿Será muy complicado que se recopilen los sufragios de la Semana 13 hasta la Semana 17? Idear un sistema que impida votos múltiples del mismo aficionado suena bien, pero se antoja más complicado. Por lo menos, la NFL tuvo la sensatez de devolver el partido a Hawaii, donde el viaje adquiere más tintes de premio. Algo me dice que un viaje al paraíso del Pacífico se antoja más que un viaje a Dallas o Indianapolis.

Sin duda, el Pro Bowl sigue siendo una buena recompensa para los jugadores que brillan en la temporada regular. Sólo hay que admitir que año con año parece que se está volviendo costumbre demasiados jugadores que llegan gracias a su reputación y no a producción. Ojalá esta tendencia no termine por convertir al Pro Bowl en un evento prescindible.

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