Un sensei con sentido de humildad y agradecimiento

"Iván Agüero * CP. Trabajar más de 37 en una disciplina férrea se dice fácil; ser atleta durante ese tiempo es complicado; transmitir buenos valores y formar a más de tres mil 500 atletas no cualquiera lo hace y reconocerlo con humildad tiene hasta triple mérito.

Así se puede resumir la historia de vida de Francisco Gutiérrez Mena, apasionado del Karate Do.

A pesar de tener de pila el apellido Gutiérrez, la sociedad chiapaneca lo ubica como el ""profesor Mena"", además sus característicos rizos y cabellera abundante lo hacen único.

Nacido el 7 de abril de 1960 en Tonalá, Chiapas, es el mayor de dos hermanos que se criaron con algunas carencias, pero con ""mucho sentido de aventura"", al menos así lo relata el propio entrenador.

Es hijo de Santiago Gutiérrez Lara, quien durante mucho tiempo practicó el boxeo de forma semiprofesional.

De origen libanés Dora Mena Fallath brindó gran parte de su herencia genética a sensei Mena, puesto que su complexión y rastros faciales no son comunes en el estado.

Con su hermano Jaime pasaron una infancia tranquila en la costa chiapaneca, los juegos eran de lo más inocentes y sencillos.

La vida les brindó un cambio cuando el menor de los hermanos Gutiérrez Mena llegó a Tuxtla e invita a Francisco vivir en la capital a los nueve años.

Estudió la primaria en la Ángel Albino Corzo, la secundaria la cursó en el ICACH y su carrera profesional en la misma casa de estudios, posteriormente ingresó a la Normal Superior donde estudió la Licenciatura en Psicología Educativa.

Pero el cambio en su vida se dio a la edad de 14 años, cuando un amigo lo invita a entrenar y tiene como entrenador al doctor Baltasar Anzures en la escuela Kyokushinkai de origen coreano, cuyo sistema tradicional era entrenamiento duro. De hecho dicho sistema tiene orígenes en Japón, donde Masutatsu Oyama, conocido como el Súperman del Karate, por enfrentar a un toro a puño limpio.

En dicha institución Francisco tenía entrenamientos duros, donde los fines de semana había que correr de siete a 14 kilómetros del dojo al mirador del Cañón del Sumidero, en caso de ausencia causaban baja de rango o expulsión.

Por tiempo de año y medio estuvo entrenando a ese nivel, sin embargo cuestiones estudiantiles y personales le impidieron continuar con los entrenamientos; entonces Eduardo Tello Maza le hace la invitación a integrarse en Casa del Sol.

Ahí inició la trayectoria, fue el profesor Artemio Rojas Merchant quien lo lleva por un largo camino hasta graduarlo como cinta negra.

Por la filosofía de la Técnica del Desplazamiento Angular, el sistema es mucho más formativo que competitivo, por ello el profesor Mena no participó en torneo, salvo tres o cuatro, donde sus logros fueron destacados.

""Participamos en pocos torneos, uno importante en Oaxaca, donde obtuvimos un tercer lugar... fueron pocos, pero lo importante era tener un buen entrenamiento"", dijo el sensei Mena.

Fue el Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario quien le brinda la oportunidad de transmitir sus conocimientos.

""Por invitación de otro amigo, Oscar 'El Tigre', quien era teniente del Pentathlón me vio entrenar con unos amigos de la universidad -yo era cinta verde- entonces no vi correcto que un cinta verde enseñara, le comenté al sensei Merchant y él fue quien me alentó y me dio autorización para llegar al Penathlón"", dijo. Esta experiencia se da cuando apenas tenía mayoría de edad en 1978.

Heriberto Pérez y Gabriel Castañeda fueron los primeros cintas negras formados por Gutiérrez Mena.

Tras los buenos resultados, recibió invitación para tomar la vacante en las antiguas instalaciones del CREA, donde estuvo tres años, posteriormente llegó al Club Makawin que se encontraba en Primera Norte entre 15 y 14 Oriente. Creo el Dojo del ISSSTE y de ahí llegó una larga lista, siendo la más productiva en el Colegio de Bachilleres de Chiapas (COBACH) Plantel 13

Durante este tiempo logra ejercer su profesión como maestro de Telesecundaria; en este 2012 cumple 28 años de laborar. Contrajo nupcias con Guadalupe de Jesús Hernández Domínguez en Diciembre de 1986.

""El matrimonio fue algo lindo que me sucedió, complementó mi vida deportiva y me alentó a continuar"", dijo.

Juntos procrearon a Guadalupe, Francisco y Jesús, de 24, 16 y 14 años en la actualidad.

""Mis hijos llevan por nombre el Mena, puesto que no quería que lo perdieran, por ello son Mena Gutiérrez Hernández"", textualizó el entrenador.

""Ser padre y entrenador no fue complicado, mis hijos son muy disciplinados, mi hija Lupita está estudiando la maestría, está laborando, Francisco es alumno destacado y Jesús va por el mismo camino; no fue necesario ser enérgicos con ellos"", ejemplificó.

Dicho trio iniciaron desde los dos años en el mundo artemarcial, los tres fueron cintas negras a temprana edad; Guadalupe en estos momentos es entrenadora de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) con buenos resultados deportivos.

""Yo trato de enseñar disciplina, rectitud, ética, todo con humildad, para ser un buen ser humano, hay que ser humilde y todo lo que he hecho en mi vida deportiva, laboral, matrimonial, se ha regido por eso, yo sólo sé enseñar Karate así. Nunca dejaremos de aprender, de todos aprendemos algo"", dijo el sensei.

Los logros en lo deportivos están latentes, son 79 cintas negras formadas por este singular entrenador, más de tres mil 500 atletas en toda su vida, aunque el número podría ser mayor.

La Federación Mexicana de Karate Do y Artes Marciales Afines, le entregó un diploma por su larga trayectoria en el marco de los 40 años de festejo de deporte federado, donde el profesor Francisco ha figurado en nuestro estado, en un lapso como presidente de la Asociación Chiapaneca de Karate Do.

Durante las últimas dos décadas ha tomado cursos nacionales e internacionales, de hecho ha traído a Chiapas a destacados entrenadores para mejorar el nivel competitivo.

Pensando en esos cambios, tras un largo análisis decidió implementar técnicas de entrenamiento y de preparar mejor a sus pupilos; sin embargo esa idea chocaba con la filosofía de Casa del Sol, por lo que decidió dar un paso al costado y continuar un camino ascendente ahora bajo la autorización de Moksha Kai, que se rige bajo las técnicas de Shito Ryu, misma que da orígenes a Casa del Sol.

Así que este año los dojos del profesor Francisco Gutiérrez Mena dieron un cambio con la idea de mejorar y responder a las exigencias del Karate Do actual.

""Fue algo difícil, pero tenía que continuar un camino propio, darle algo nuevo a mis alumnos, lo pensé mucho, lo analicé, gestioné con entrenadores, así que decidimos hacerlo"", dijo con cierta tristeza y certeza el entrenador.

Finalmente, se dijo contento por los proyectos que vienen este 2012, el primero es organizar la Copa Descartes en marzo, donde esperan a poco más de 150 atletas en las instalaciones que se ubican en el lado sur-poniente.

Sus alumnos siempre lo apoyarán y en esta ocasión no será la excepción; precisamente sus pupilos son los que se muestran contentos con el cambio.

A grandes rasgos está es parte de la vida de un hombre que le ha entregado 37 años de su vida a una disciplina deportiva llamada Karate Do.

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