Contundencia, esa palabra seguro ronda en la cabeza de Gerardo Martino, porque su selección sigue sin encontrar el gol. Y eso se traduce en un verdadero martirio para el equipo nacional mexicano.
El sabor fue amargo porque se sumó pero solo un punto en casa, tras el 0-0 ante Costa Rica. La selección mexicana —con presión porque el Mundial está cerca y la clasificación aún no— no pudo vencer a un conjunto “tico” que vino a jugar a lo que todo el mundo sabía y demostró que México sigue en crisis.
El Tricolor tuvo la pelota, la iniciativa, pero no el talento ni en la cancha ni en la banca para abrir al cuadro centroamericano. Martino, desde la banca, se pasó de pie todo el juego, observaba y analizaba qué hacer para encontrar ese gol, pero no encontró la fórmula.
En ciertos momentos, se puede decir que Costa Rica fue el que más peligro generó. Keylor Navas fue figura, pero Memo Ochoa también destacó. El Tricolor se mantiene en el tercer puesto, con 18 puntos, por detrás de Canadá, que es líder con 22, y Estados Unidos, que también tiene 18 unidades.
Lo peor para Gerardo Martino es que, pese a que no hubo público, no se salvó de que el clamor de “fuera Martino” viniera de la tribuna, con todo y que los invitados habían sido conminados a no gritar.












