Una revancha especial para el técnico Piojo Miguel Herrera

"Monterrey * Agencias. La voz de Miguel Herrera se entrecorta cuando recuerda el desempeno de su Monterrey en el Clausura 2006. Hacía tres anos que el Piojo no se conformaba con sólo involucrarse en la Liguilla a través de la televisión, por lo que el siguiente certamen le representa un desquite especial y advierte que no le será suficiente clasificar a la Liguilla, quiere desprenderse del estigma de que no sabe ganar finales como técnico.

""Todos los torneos son revancha"", recuerda Herrera, vía telefónica. ""Mientras no termines con el título son así"". Por lo pronto, Miguel asegura tener motivos para ilusionarse. Como ya es una costumbre, la directiva le cumplió sus deseos en el régimen de transferencias.

Culminar como uno de los cinco equipos menos productivos de la Primera División (17 goles anotados en igual número de partidos) fue un duro golpe a su esencia ofensiva, por lo que -de inmediato- modificó el rostro de su ataque con las llegadas de Sebastián Abreu y Carlos Ochoa.

""Estoy bien, consciente de que hay que mejorar mucho. Al equipo le faltó contundencia y por eso carecimos de la posibilidad de sumar muchos puntos"".

Las condiciones para resurgir parecen estar dadas. Los casi tres meses que separan al Clausura del Apertura 2006 (a causa de la Copa del Mundo) le permitirán poner a punto a su equipo.

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