Una tradición con siglos de existencia

"Yvette Constantino * CP. El Toreo es una profesión difícil de explicar, pues se lleva en el alma, en el corazón y se manifiesta a través del sentimiento.

Esta actividad se remonta a la Edad de Bronce, y se ha desarrollado a lo largo de siglos como una forma de demostración de valentía.

En la antigua Roma se presentaban espectáculos con Uros (especie bovina extinta que nuestros antepasados nunca pudieron domesticar y que se considera el ancestro del toro de lidia actual ) que eran arrojados a la arena del circo para su captura y muerte por representantes de familias nobles.

En la época medieval comienza la práctica de lazar toros, éstos espectáculos se presentaban en plazas públicas como parte de celebraciones de victorias bélicas, patronímicos y fiestas.

Durante el siglo XVI evoluciona la tauromaquia hacia los encierros de varas -predecesoras de las actuales corridas de rejones- en las que participaba la realeza. En esta época la nobleza comienza a utilizar peones para distraer al toro mientras cambiaban algún caballo. Con la aparición de los picadores en sustitución de las lanzas, estos peones adquieren la responsabilidad de llevar al toro al picador, con lo que evoluciona la faena de capote y adquiere valor estético.

A partir del siglo XVII comienzan a surgir nombres entre los toreros de a pie, por su estilo y valor, además de la simpatía que habían adquirido por ser parte del mismo pueblo y no de la nobleza, siendo solicitados por el público para presentarse como evento principal. De esta manera surgieron en el siglo XVIII las primeras figuras del toreo como ""Costillares"" ""Pepe-Hillo"" y Pedro Romero. En el XIX, ""Paquiro"", ""Cúchares"", ""Lagartijo"" y ""Frascuelo"". En la década de 1910 a 1920 se desarrolla la llamada Época Dorada de la tauromaquia, impulsada por grandes nombres como Rafael González ""Machaquito"", Ricardo Torres ""Bombita"", Juan Belmonte y José Gómez (conocido como ""Gallito"" o ""Joselito"").

Posterior a la Guerra Civil Espanola surgen las figuras de Manolete, Luis Miguel Dominguín, Carlos Arruza, Pepe Luis Vázquez y Agustín Parra ""Parrita"". Destacan en los anos sesenta: Curro Girón, Paco Camino, El Viti, Diego Puerta y Manuel Benítez ""El Cordobés"". Las grandes figuras de la época de los setenta y ochenta son: Jose Mari Manzanares, Pedro Gutierrez Moya ""El Nino de la Capea"", Dámaso González, Francisco Rivera ""Paquirri"", Antonete y Espartaco.

Y hoy en día, el toreo ha tomado diversas expresiones en cuanto a su estilo y proyección en personalidades tan particulares como Enrique Ponce, Jesulín de Ubrique, Julián López ""El Juli"", Francisco Rivera Ordónez, Leonardo Benítez y Javier Conde, que llevan el arte de los toros al siglo XXI.

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