En dos juegos al hilo y con un regreso bastante bueno, el equipo de Vasconcelos, inscrito en la primera fuerza especial de la Liga Municipal, se consagró campeón, luego de vencer a Pistones, cuadro que lideró gran parte del campeonato regular pero que en el momento bueno sucumbió sobre el césped sintético de Caña Hueca; no pudo lograr una temporada perfecta.
Los actuales campeones dieron muestra de su poder ofensivo desde la primera vez que el ampayer central cantó el “playball”, mientras que Pistones, cargados de confianza por su gran cuadro, terminó siendo sorprendido y de ahí ya no pudo levantarse.
A ganar dos de tres partidos, Vasconcelos no perdió tiempo, jugó siempre con el objetivo de obtener el campeonato, entendiendo que, de haber errores, debería corregirlos sobre la marcha, impidiendo que sus oponentes consiguieran anotar en los momentos adecuados.
En lo que el segundo y definitivo partido, Pistones, guiados desde la lomita por Rubén López y comandados desde el “dugout” por Iván Sacaguchi, iniciaron ganando el partido, pero poco a poco fueron perdiendo gas, hecho que Vasconcelos aprovechó y con sus bateadores de poder empataron y dieron la vuelta para alcanzar el ansiado título.
Rafael Olmos, desde el montículo, supo poner un freno a sus rivales, mientras que Cecilio Nuricumbo leyó e implemento adecuadamente los movimientos sobre el diamante, para así salir con los brazos por todo lo alto en el campeonato.












