El alemán Sebastian Vettel triunfó en el Gran Premio de Hungría en una accidentada carrera, en la cual el ruso Daniil Kvyat fue uno de los ganadores, el australiano Daniel Ricardo en tercer lugar, y Mercedes borrado del podio por primera vez en el año.
Mientras que, Rosberg, que aspiraba a la pelea de los primeros lugar y descontarle una importante suma de puntos, tuvo una pinchadura en un neumático en el momento clave.
Después de una largada abortada, Ferrari sorprendió al tomar las primeras posiciones con Vettel y detrás de él, su compañero Kimi Raikkonen.
Los dos “madrugaban” a las flechas plateadas y se perdían con una amplia ventaja durante las primeras vueltas. Sin embargo, el finlandés no resistió la carrea, el SF-15T experimentó problemas de potencia en la segunda mitad de la carrera y tras perder ritmo terminó por abandonar.
Pero un accidente con el alemán Nico Hulkenberg junto en el ecuador de la carrera obligó a un safety car primero virtual y luego con el coche de seguridad en pista para limpiar el asfalto, lo que cambió completamente el guión de la carrera que se estaba viendo.
Rosberg, quien se perfilaba para el podio y hacer la remontada en el campeonato de pilotos, tuvo un contacto con Ricciardo que lo mandó al lugar 10.
De ahí pudo avanzar dos posiciones para llegar en octavo, pero el daño ya estaba hecho al perder una buena oportunidad de puntos con respecto a Hamilton.
Estos cambios le abrieron la posibilidad a Red Bull, el motor Renault demostró tener muchas opciones en el Hungaroring, Daniil Kvyat conquistó su primer podio en su carrera.
Ricciardo, pese a tener mejor ritmo para ir incluso por la victoria, quedó marcado por el toque con Rosberg pero pudo mantenerse en los tres primeros.












